sábado, 31 de julio de 2010

CUENTO CASAMENTERO


UNA BODA DE HADAS. Rinconcito Mágico

En un pequeño pueblecito entre montañas llamado Rainbow apareció un buen día una niñita abandonada junto al río. Envuelta en una manta de flores tiritaba de frío, cuando la encontró un hombre con fama de hechicero que andaba buscando hierbas medicinales.

Muy contento, la llevó a su hogar y decidió criarla como hija propia. La llamó Vida. La niña creció y ante los ojos de todo el mundo parecía un ser especial porque sus juegos favoritos eran cuidar las plantas y los árboles: Semilla que sembraba, semilla que se convertía en los más hermosos frutos. Decía la gente que seguro que era algo bruja aunque parecía un hada.

Este era otro de sus juegos favoritos: La danza de las hadas en el bosque o en el prado. Todos los niños querían acompañarla siempre en sus aventuras porque todas tenían algo mágico. También le gustaba bordar sus vestidos con motivos florales y siempre resultaba ser la más guapa allá donde iba.

Pero Vida no era completamente feliz. Tenía muchos aspirantes a su mano y, como no estaba enamorada de ninguno, les puso una prueba y aquel que la superara se convertiría en su esposo. "SÓLO SE CASARÍA CON EL HOMBRE QUE PUDIERA DECIRLE CUÁL ERA SU ORIGEN"

Pasó el tiempo...Todos preguntaban aquí y allá intentando conocer quiénes habían sido sus padres y por qué la abandonaron...pero sin resultado. Un día caminó muy triste y pensativa hasta llegar al bosque: "¡Sssshhh, sshhh...!", oyó un susurro que la llamaba.

¡Qué susto se llevó! Arriba en un árbol había un ser bellísimo y con alas... "¡Sube hasta aquí, Hija de la Vida!" "¿Me conoces?", preguntó la joven muy sorprendida. "¡Claro, eres la hija del amor de un hada por un hombre! Ella perdió sus alas cuando se casó con él. Fueron desterrados, pero vivieron muy felices hasta que un día hubo un incendio en el bosque y tuvieron que huir de las llamas; supimos que ellos habían muerto y que tú fuiste recogida por un mago que te crió. El hada reina pensó que sería lo mejor para ti!".

Vida se sintió muy feliz y triste al saber que sus padres ya no vivían. El joven, llamado Hart, la llevó a conocer a las hadas. El amor había nacido en ellos y esta vez la alegría fue general: Se fue a vivir al mundo de las hadas y, de vez en cuando, bajaba al pueblo para ver y ayudar a su padre a curar a la gente. Su boda fue sonada porque en pleno invierno todo floreció. La gente hablaba de milagro...pero la naturaleza quiso hacer un regalo a aquellos seres tan llenos de Amor. El baile y la fiesta duraron toda la primavera. Dice la gente que en las noches claras se puede ver la danza de los enamorados.

Y Colorín Colorado

Son muchas las clases de hadas que han existido, así como son muchas sus formas, tamaños y costumbres.

viernes, 30 de julio de 2010

CUENTO GUERRERO


EL MEJOR GUERRERO. Rinconcito Mágico

Caucasum era un joven valiente, experto espadachín, que soñaba con convertirse en el mejor guerrero del mundo. En todo el ejército no había quien le venciera en combate, y soñaba con convertirse en el gran general, sucediendo al anciano cobardón que ocupaba el puesto. El rey le apreciaba mucho, pero el día que le contó su sueño de llegar a ser general, le miró con cierto asombro y le dijo: Tu deseo es sincero, pero no podrá ser. Aún tienes mucho que aprender.

Aquello fue lo peor que le podía pasar a Caucasum, que se enfureció tanto que abandonó el palacio, decidido a aprender todas las técnicas de lucha existentes. Pasó por todo tipo de gimnasios y escuelas, mejorando su técnica y su fuerza, pero sin aprender nuevos secretos, hasta que un día fue a parar a una escuela muy especial, una gris fortaleza en lo alto una gran montaña. Según le habían contado, era la mejor escuela de guerreros del mundo, y sólo admitían unos pocos alumnos. Por el camino se enteró de que el viejo general había estudiado allí y marchó decidido a ser aceptado y aprender los grandes secretos de la guerra.

Antes de entrar en la fortaleza le obligaron a abandonar todas sus armas. "No las necesitarás más. Aquí recibirás otras mejores". Caucasum, ilusionado, se desprendió de sus armas, que fueron arrojadas inmediatamente a un foso por un hombrecillo gris. Uno de los instructores, un anciano serio y poco hablador, acompañó al guerrero a su habitación, y se despidió diciendo "en 100 días comenzará el entrenamiento".

¡100 días! Al principio pensó que era una broma, pero pudo comprobar que no era así. Los primeros días estaba histérico y nervioso, e hizo toda clase de tonterías para conseguir adelantar el entrenamiento. Pero no lo consiguió, y terminó esperando pacientemente, disfrutando de cada uno de los días. El día 101 tuvieron la primera sesión. "Ya has aprendido a manejar tu primer arma: la Paciencia", comenzó el viejo maestro.
Caucasum no se lo podía creer, y soltó una breve risa. Pero el anciano le hizo recordar todas las estupideces que había llegado a hacer mientras estaba poseído por la impaciencia, y tuvo que darle la razón. "Ahora toca aprender a triunfar cada batalla". Aquello le sonó muy bien a Caucasum, hasta que se encontró atado a una silla de pies y manos, subido en un pequeño pedestal, con decenas de aldeanos trepando para tratar de darle una paliza. Tenía poco tiempo para actuar, pero las cuerdas estaban bien atadas y no pudo zafarse. Cuando le alcanzaron, le apalearon.

El mismo ejercicio se repitió durante días, y Caucasum se convenció de que debía intentar cosas nuevas. Siguió fallando muchas veces, hasta que cayó en la cuenta de que la única forma de frenar el ataque era acabar con la ira de los aldeanos. Los días siguientes no dejó de hablarles, hasta que consiguió convencerles de que no era ninguna amenaza, sino un amigo. Finalmente, fue tan persuasivo, que ellos mismos le libraron de sus ataduras, y trabaron tal amistad que se ofrecieron para vengar sus palizas contra el maestro. Era el día 202.

-"Ya controlas el arma más poderosa, la Palabra, pues lo que no pudieron conseguir ni tu fuerza ni tu espada, lo consiguió tu lengua". Caucasum estuvo de acuerdo, y se preparó para seguir su entrenamiento.

"Esta es la parte más importante de todas. Aquí te enfrentarás a los demás alumnos". El maestro le acompaño a una sala donde esperaban otros 7 guerreros. Todos parecían fuertes, valientes y fieros, como el propio Caucasum, pero en todos ellos se distinguía también la sabiduría de las dos primeras lecciones. "Aquí lucharéis todos contra todos, triunfará quien pueda terminar en pie". Y así, cada mañana se enfrentaban los 7 guerreros. Todos desarmados, todos sabios, llamaban al grupo de fieles aldeanos que conquistaron en sus segundas pruebas, y trataban de influir sobre el resto, principalmente con la palabra y haciendo un gran uso de la paciencia. Todos urdían engaños para atacar a los demás cuando menos lo esperasen, y sin llegar ellos mismos a lanzar un golpe, dirigían una feroz batalla...

Pero los días pasaban, y Caucasum se daba cuenta de que sus fuerzas se debilitaban, y sus aldeanos también. Entonces cambió de estrategia. Con su habilidad de palabra, renunció a la lucha, y se propuso utilizar sus aldeanos y sus fuerzas en ayudar a los demás a reponerse. Los demás agradecieron perder un enemigo que además se brindaba a ayudarles, y recrudecieron sus combates. Mientras, cada vez más aldeanos se unían al grupo de Caucasum, hasta que finalmente, uno de los 7, llamado Tronor, consiguió triunfar sobre el resto. Tan sólo habían resistido unos pocos aldeanos junto a él. Cuando terminó y se disponía a salir triunfante, el maestro se lo impidió diciendo: "no, sólo uno puede quedar en pie". Tronor se dirigió con gesto amenazante hacia Caucasum, pero éste, adelantándose, dijo: ¿De veras quieres luchar?. ¿No ves que somos 50 veces más numerosos? Estos hombres lo entregarán todo por mí, les he permitido vivir libres y en paz, no tienes ninguna opción.

Cuando dijo esto, los pocos que quedaban junto a Tronor se pusieron del lado de Caucasum. ¡Había vencido! El maestro entró entonces con una sonrisa de oreja a oreja: "De todas las grandes armas, la Paz es la que más me gusta. Todos se ponen de su lado tarde o temprano". El joven guerrero sonrió. Verdaderamente, en aquella escuela había conocido armas mucho más poderosas que todas las anteriores.

Días después se despidió dando las gracias a su maestro, y volvió a palacio, dispuesto a disculparse ante el rey por su osadía. Cuando este le vio acercarse tranquilamente, sin escudos ni armas, sonriendo sabia y confiadamente, le saludó: ¿Qué hay de nuevo, General?

Y Colorín Colorado

El Código de los Guerreros, el tiempo del no tiempo




miércoles, 28 de julio de 2010

CUENTO CURIOSO


JAMINA LA JIRAFA CURIOSA.

En la selva de Chin Pum, todo era paz y alegría hasta que llegó Jamina. Jamina era una jirafa altísima, con el cuello largo y flexible como un bambú, que apareció un día cualquiera para acabar por enfadar a todos, pues era el animal más curioso e indiscreto que nadie había conocido, y gracias a su altura no había guarida o nido de animales que escapase a sus miradas. Todo lo miraba y todo lo contaba, irritando a cuantos allí vivían, hasta que consiguió poner a todos de acuerdo para darle una lección.

Por aquella época el gran Manuato, el mono más importante, decidió trasladarse a unas antiguas ruinas, y arregló todo aquello para que fuese la casa más acogedora. Jamina no pudo contener su curiosidad, y disimuladamente una noche se acercó a la ventana. Por ella pudo ver al mono el tiempo justo para ver cómo salía de la habitación, así que le siguió hasta otra pequeña estancia, pero tampoco llegaba a ver bien, y tuvo que seguirle con la cabeza por uno de los pasillos, y luego otra habitación, y luego otra.... Hasta que Jamina no pudo seguirle más ¡Manuato había dado tantas vueltas, que la jirafa tenía ahora un enorme enredo en su largo cuello!

Entonces todo el resto de animales, conocedores del engaño, aparecieron para hacer ver a la arrepentida jirafa lo irritante de su comportamiento. Y ante la vergüenza que ella misma sintió, decidió que a partir de entonces dedicaría su largo cuello a cosas más útiles que tratar de avergonzar a los demás.

Y Colorín Colorado

La jirafa no se parece a ningún otro animal. Aunque los elefantes sean más voluminosos

martes, 27 de julio de 2010

CUENTO ROSA


LA REINA DE LAS ROSAS. CUENTOS MÁGICOS

La reina de las rosas vivió hace un tiempo en un jardín secreto. Elegante y fragante, la soberana tenía todas las características más hermosas de la flor de la que toma su
nombre. Vivía en una colina rodeada por un espléndido y cada vez más floreciente jardín de rosas.

Todos los lugareños la amaban y le reconocían mucha sabiduría. Le pedían consejos y la invitaban a todas las fiestas, desde bodas a las fiestas de cumpleaños. Su vida era tranquila, disfrutando de los hermosos días y estaba en el sol cuando no estaba demasiado caliente, para no estropear su piel perfecta. Ella nunca había sentido la necesidad de salir de su jardín encantado, porque allí había todo lo que la hacía feliz. Hoy en día, siendo ya anciana y siempre maravillosa, recuerda con horror el año en que se enamoró.

Su corazón puro, fue capturado por la belleza de un joven súbdito. Él la visitó todos los días, hablaban y soñaban con un futuro juntos. Un día el muchacho le dijo que quería casarse con ella, pero no la podía presentar a los amigos. Ella era demasiado hermosa, demasiado perfecta, diferente de todos. "Vas a tener que cambiar", le dijo, "y adaptarte a nosotros".

"Si tratas de ser menos buena y amable, menos luminosa y alegre los demás no notarán que somos diferentes”. La reina de las rosas estaba muy impresionada y no se podía explicar cómo sería mejor para ella volverse menos suave y hermosa.

Un día ella llamó a su novio y le dijo "Si me amas, debes tener el coraje de aceptar todo lo que soy. Y si soy diferente a tus amigos, tal vez se me aprecie por ello. De lo contrario, no vale la pena conocerles. No cambiaré por ti, no renegaré lo que soy”. Desde entonces, los dos no volvieron a verse y la Reina de las Rosas es feliz por no haber aceptado convertirse en otra persona para ser aceptada.

Y Colorín Colorado!

Los rosales (Rosa spp.) son un conocido género de arbustos espinosos y floridos representantes principales de la familia de las rosáceas. Coloquialmente, las denominaciones "rosal" (planta), "rosa" (flor) y "escaramujo" (fruto) se usan indistintamente como nombres vulgares para Rosa spp.

lunes, 26 de julio de 2010

CUENTO NOCTURNO



LA LEYENDA DE LA FLOR NOCTURNA. Helena Petrovna Blavatsky

En el mismo comienzo de la creación del Mundo, un fuerte arbusto verde despliega sus anchas hojas en la orilla de un arroyo. El sol, aún joven en aquellos tiempos y cansado de sus esfuerzos iniciales, se estaba poniendo lentamente, y arrastrando sus velos de niebla alrededor de él, envolvió a la tierra en profundas y oscuras sombras. Entonces una modesta flor floreció de una rama del arbusto. No tenía la fresca belleza de la rosa, ni tampoco el espléndido y majestuoso orgullo del hermoso lirio. Humilde y modesta, abrió sus pétalos y echó una ansiosa mirada al mundo.

¡Todo estaba frío y oscuro a su alrededor! Sus compañeras dormían todas dobladas sobre sus flexibles tallos a su alrededor; sus camaradas, hijas del mismo arbusto, se apartaban de su mirada; las polillas, amantes aladas de las flores, descansaron por un momento en su pecho, pero pronto se alejaron volando hacia flores más bellas. Un gran escarabajo casi la corta en dos mientras escalaba sin ceremonias por encima de ella, en busca de un alojamiento para la noche. Y la pobre flor, aterrada por su aislamiento y su soledad en medio de esta indiferente multitud, dejó caer su cabeza apesadumbrada y vertió una amarga gota de rocío como lágrima.

Pero ¡mirad! una pequeña estrella había nacido en el sombrío cielo. Sus brillantes rayos, rápidos y tiernos, perforaron las oleadas de penumbra. De repente la flor huérfana se sintió vivificada y refrescada como por algún rocío beneficioso. Completamente restablecida, levantó su cara y vio a la amistosa estrella. Recibía sus rayos en su pecho, temblando de emoción y gratitud. Habían provocado su renacimiento a una nueva vida.

El amanecer con su sonrosada sonrisa gradualmente disipó la oscuridad, y la estrella fue sumergida en un océano de luz que surgía de la estrella del día. Miles de flores saludaron a su amante, bañándose ávidamente en sus dorados rayos. Estos los emitió el sol también sobre la pequeña flor; la gran estrella se dignó a cubrirla también con sus llameantes besos. Pero repleta de la memoria de la estrella nocturna, y de su plateado brillo, la flor no respondió sino fríamente a las demostraciones del arrogante sol. Ella aún veía delante de los ojos de su mente el suave y afectuoso fulgor de la estrella, ella aún sentía en su corazón la beneficiosa gota de rocío, y apartándose de los cegadores rayos del sol, cerró sus pétalos y se fue a dormir acunada en el espeso follaje de su padre arbusto.

Desde aquel momento y para siempre, el día se hizo noche para la modesta flor, y la noche se hizo día. Tan pronto como el sol surge y devora el cielo y la tierra con sus dorados rayos, la flor se hace invisible, pero tan pronto se pone el sol, y la estrella, penetrando en un rincón del oscuro horizonte, hace su aparición, que la flor la saluda con alegría, juega con sus rayos plateados, y absorbe con profundas inspiraciones su suave brillo.

Así es el corazón de muchas mujeres. La primera palabra graciosa, la primera caricia afectuosa, cayendo sobre su dolido corazón, echa raíces allí en lo más profundo. Profundamente conmovida por una palabra amistosa, permanece indiferente a las apasionadas demostraciones del universo entero. La primera puede no ser diferente de muchas otras, puede estar perdida entre miles de otras estrellas similares a esa, y aún así el corazón de la mujer sabe dónde encontrarle, ya esté cerca o lejos; ella seguirá con amor e interés su humilde trayectoria, y le enviará sus bendiciones en su viaje. Ella puede recibir al altivo sol, y admirar su gloria, pero leal y agradecida, su amor siempre pertenecerá a una solitaria estrella.

Y Colorín Colorado.

Las plantas florecen muchas de manera exclusiva por la noche.

domingo, 25 de julio de 2010

CUENTO ATESORADO


EL TESORO DE MADI. Cuentos Mágicos.

Madi era una medusa curiosa que durante uno de sus paseos por el fondo del mar, descubrió una cueva muy escondida, en cuyo interior había un cofre brillante y misterioso. A su lado, un cartel decía "no podrás llevar joyas más valiosas". Aunque el cofre era pesadísimo, Madi lo llevó a su casa, convencida de haber encontrado un gran tesoro.

Una vez en casa, lo abrió llena de nervios y emoción. Pero no contenía joya alguna. Tan sólo un bonito y sencillo vestido que brillaba con ese tono especial que tienen las cosas mágicas. Cuando se recuperó de la desilusión, Madi decidió probarse el vestido y salir a dar un paseo. No era el vestido más bonito que había visto, y era un poco pesado y difícil de vestir, pero le sentaba muy bien, y al momento se sintió más alegre y animada que nunca. Sentía ganas de hablar y saludar a todos, de gastar bromas y contar chistes, y todos cuantos se cruzaban con ella la encontraban realmente encantadora...

Pero Molvorón, el terrible y gigantesco pulpo malvado, tenía que fastidiarla, y sólo unos días después, en el fondo del mar todos corrían a esconderse al enterarse de su llegada. Madi se quedó allí sola, tan contenta, pues con su vestido mágico sólo sentía alegría. ¡Hola, pulpito! - dijo alegre y divertida - ¿quieres jugar conmigo? Molvorón se sintió bastante contrariado al ver que la pequeña medusa no huía como los demás ¿es que no tienes miedo? - dijo con una voz terrible. ¿Por qué iba a tenerlo, si te tengo a ti para defenderme? - respondió confiada. - ¡Venga, vamos a jugar!

El malvado pulpo mostró sus tentáculos amenazadores, moviéndolos ligeramente a un lado y otro. A Madi aquello, más que asustarle, le recordó una danza india. ¡Qué buena idea! ¡Vamos a bailar! - GRRRR!! Molvorón, furioso al ver que la niña no hacía caso de sus amenazas, se inclinó hacia adelante sobre la niña, con su gran boca abierta, los ojos rojos de sangre y las ventosas echando burbujas de ira... Era el aspecto más fiero que nadie recordaba haber visto en aquel pulpo malvado, cuyo nombre bastaba para sembrar el terror en aquellos mares.

Un gran silencio se hizo mientras Madi observaba el terrible aspecto del pulpo. ¡Guapo! ¡Más que guapo! ¡Anda que no tendrás novias! - respondió finalmente. Molvorón, deprimido por la falta de miedo de la pequeña, no dijo nada. Sólo se quedó escuchando sus palabras, palabras y palabras. Era tanta la alegría de aquella pequeña, que se contagiaba; y el pulpo comenzó a sentir, por primera vez en su vida, ganas de estar alegre. Y se marchó de allí, dispuesto a conseguir que dejaran de llamarle "pulpo malvado".

Cuando el pulpo se había alejado, todos salieron de sus escondites y fueron a felicitar a Madi por su valentía. Ella, comprendiendo lo que había pasado, contó los poderes que tenía aquel vestido para alegrar a quien lo llevaba... y pensó que era el vestido quien la había salvado. Pero entonces varios peces saltaron a la vez. - ¡Pero si hoy no llevas tu vestido nuevo!!... Y era verdad. No lo llevaba; estaba tan alegre que se le había olvidado en casa.

Así que Madi, la pequeña medusa, se había enfrentado a Molvorón llevando únicamente su sonrisa y su alegría. Y ya nunca más necesitó aquel vestido, al comprender que una sonrisa tenía tanto poder como su vestido mágico, pero... ¡¡era mucho más cómoda y fácil de llevar!!

Y Colorín Colorado

La Medusa es una de las criaturas más bellas que habita en los mares. Su cuerpo transparente asimilado a la forma de una seta,


sábado, 24 de julio de 2010

CUENTO ACUATICO


LA AVENTURA DEL AGUA. Cuentos Mágicos.

Un día que el agua se encontraba en su elemento, es decir, en el soberbio mar sintió el caprichoso deseo de subir al cielo. Entonces se dirigió al fuego: -Podrías tú ayudarme a subir mas, alto?

El fuego aceptó y con su calor, la volvió más ligera que el aire, transformándola en sutil vapor. El vapor subió más y más en el cielo, voló muy alto, hasta los estratos más ligeros y fríos del aire, donde ya el fuego no podía seguirlo.

Entonces las partículas de vapor, ateridas de frío, se vieron obligadas a juntarse apretadamente, volviéndose más pesados que el aire y cayendo en forma de lluvia.

Habían subido al cielo Invadidas de soberbia y fueron inmediatamente puestas en fuga. La tierra sedienta absorbió la lluvia y, de esta forma, el agua estuvo durante mucho tiempo, prisionera del suelo y purgó su pecado con una larga penitencia.

Y Colorín Colorado

El manejo del agua juega un papel integrador, pues de otros muchos recursos, como el suelo,


viernes, 23 de julio de 2010

CUENTO LENGUADO


LAS LENGUAS HECHIZADAS. Pedro Pablo Sacristán

Hubo una vez un brujo malvado que una noche robó mil lenguas en una ciudad, y después de aplicarles un hechizo para que sólo hablaran cosas malas de todo el mundo, se las devolvió a sus dueños sin que estos se dieran cuenta.

De este modo, en muy poco tiempo, en aquella ciudad sólo se hablaban cosas malas de todo el mundo: "que si este había hecho esto, que si aquel lo otro, que si este era un pesado y el otro un torpe", etc... y aquello sólo llevaba a que todos estuvieran enfadados con todos, para mayor alegría del brujo.

Al ver la situación, el Gran Mago decidió intervenir con sus mismas armas, haciendo un encantamiento sobre las orejas de todos. Las orejas cobraron vida, y cada vez que alguna de las lenguas empezaba sus críticas, ellas se cerraban fuertemente, impidiendo que la gente oyera.
Así empezó la batalla terrible entre lenguas y orejas, unas criticando sin parar, y las otras haciéndose las sordas...

¿Quién ganó la batalla? Pues con el paso del tiempo, las lenguas hechizadas empezaron a sentirse inútiles: ¿para qué hablar si nadie les escuchaba?, y como eran lenguas, y preferían que las escuchasen, empezaron a cambiar lo que decían.

Y cuando comprobaron que diciendo cosas buenas y bonitas de todo y de todos, volvían a escucharles, se llenaron de alegría y olvidaron para siempre su hechizo.

Y aún hoy el brujo malvado sigue hechizando lenguas por el mundo, pero gracias al mago ya todos saben que lo que único que hay que hacer para acabar con las críticas y los criticones, es cerrar las orejas, y no hacerles caso.

Y Colorín Colorado

El silencio se escribe, se ofrece a la escucha.

jueves, 22 de julio de 2010

CUENTO ESTRELLADO


RESCATANDO UNA ESTRELLA. CONCIENCIA ANIMAL.

Había una vez un sabio que solía ir a la playa a escribir. Tenía la costumbre de caminar por la playa antes de comenzar su trabajo.

Un día, mientras caminaba junto al mar, observó una figura humana que se movía como un bailarín. Se sonrió al pensar en alguien bailando para saludar el día. Apresuró el paso, se acercó y vio que se trataba de un joven y que el joven no bailaba sino que se agachaba para recoger algo y suavemente lanzarlo al mar. A medida que se acercaba saludó: Buen día, ¿Qué está haciendo? El joven hizo una pausa, se dio vuelta y respondió: Arrojo estrellas de mar al océano. - Supongo que debería preguntar ¿Por qué arrojas estrellas de mar al océano?, dijo el sabio.

El joven respondió: Anoche la tormenta dejó miles de estrellas en la playa, hoy hay sol fuerte y la marea está bajando, si no las arrojo al mar, morirán. Pero joven, replicó el sabio, no se da cuenta que hay cientos de kilómetros de playa y miles de estrellas de mar, ¿Realmente piensa que su esfuerzo tiene sentido?

El joven escuchó respetuosamente, luego se agachó, recogió otra estrella de mar, la arrojó al agua y luego le dijo: Para aquella, sí tuvo sentido. La respuesta sorprendió al hombre. Se sintió molesto, no supo que contestar y regresó a su cabaña a escribir.
Durante todo el día, mientras escribía, la imagen de aquel joven lo perseguía. Intentó ignorarlo pero no pudo.

Finalmente al caer la tarde se dio cuenta que a él, el científico, a él, el sabio, se le había escapado la naturaleza esencial de la acción de aquel joven. Él había elegido no ser un mero observador en el Universo y dejar que pasara ante sus ojos. Había decidido participar activamente y dejar su huella en él. Se sintió avergonzado y esa noche se fue a dormir preocupado.

A la mañana siguiente se levantó sabiendo que debía hacer algo. Se vistió, fue a la playa, encontró al joven y pasó el resto de la mañana arrojando estrellas de mar al océano.

...Nada puedo hacer para solucionar las penas del mundo, pero mucho puedo hacer para colaborar en el pedacito de mundo que me toca.

Y Colorín Colorado


miércoles, 21 de julio de 2010

CUENTO LUNÁTICO


EL DÍA QUE LA LUNA DESAPARECIÓ. ESCRITORA ARGENTINA.

En la Vía Láctea, se reunieron varios planetas a deliberar un problema. Estaban cansados de que la Luna sea la protagonista de las noches de la Tierra, mientras que ellos, debían ser observados con prismáticos por los seres humanos.

Irritados y celosos tramaron un plan, iban a juntar toda su energía para sacar a la Luna del sistema solar. Esa noche la Luna se preparó muy coqueta para salir llena y radiante a dar su espectáculo y saludar a sus admiradores, que la esperaban en la orilla del mar.

Cuando la Luna salió, los planetas le lanzaron toda su energía, entonces la Luna comenzó a girar en forma de espiral y de pronto… desapareció, dejando la noche totalmente oscura. Los habitantes de la Tierra sorprendidos empezaron a dar la noticia del insólito fenómeno. Unos decían que eran las nubes que la habían tapado, otros hablaban de eclipses, ¡Es cuestión de tiempo! – exclamaban.

Los perros comenzaron a aullar al unísono y la marea comenzó a retirarse tan velozmente que dejó todas las rocas al descubierto. La Luna triste y perdida apareció en otra galaxia, lejos de la tierra, sin saber que hacer. Los planetas festejaban triunfantes, pero ninguno había pensado en quien la reemplazaría.

Pasaron las noches y la Luna seguía sin aparecer, todo el mundo preguntaba por ella y ni siquiera los astrónomos sabían qué responder al extraño suceso.

Los planetas se divertían, ahora que la Luna no estaba, ellos eran los protagonistas de las noches de la tierra, Júpiter se jactaba de su tamaño, Saturno relucía sus anillos, pero Neptuno, Marte, Urano, Venus y Mercurio se inquietaron porque ellos eran más pequeños. La Luna tenía miedo y lloraba, no conocía a ningún astro de ésa galaxia, de repente observó un planeta conocido, era Plutón que andaba deambulando, entonces la Luna lo llamó: - Pssht, Pssht, Discúlpame, pero vos… sos Plutón? – le preguntó Plutón hizo un giro, sonrió al ser reconocido y le contestó: - ¡Siii! Hola Luna, pero ¿qué haces vos por acá? La Luna le explicó lo que había sucedido y Plutón se hermanó con ella, pensó un rato y le dijo: - ¡Ya sé lo que pasó!, fueron los planetas, primero me discriminaron a mi por ser chiquito, me dicen planeta enano ¿sabías? y ahora a vos, por ser tan bella y estar más cerca de la Tierra, ¡son unos egoístas y envidiosos!

En la Tierra los seres humanos estaban muy preocupados, el cielo ya no era lo mismo sin la presencia de la Luna, todas las noches salían multitudes a esperarla, pero la Luna no aparecía.
Mientras tanto los planetas más pequeños empezaron a discutir con los más grandes por su ubicación, amenazando que regresarían a la Luna si no llegaban a un acuerdo.

La Luna y Plutón pensaban cómo resolver su problema, hasta que la Luna dijo: - ¿y si le preguntamos a las estrellas? – ¡Dale! - dijo Plutón entusiasmado. Cada uno fue preguntando a todas las estrellas que se cruzaban cerca de su órbita, hasta que La cruz del Sur, bien armónica les dijo: -¿Y por qué no le preguntan al Sol?, él es el único que tiene la fuerza para poder volver a alinearlos. ¡Claro!, dijo la Luna, tienes razón, ¿pero cómo lo encontramos? Preguntaron - Yo los voy a ayudar – contestó La Cruz del sur. Los planetas seguían peleando, no se ponían de acuerdo, cada uno iba modificando su posición para estar más cerca, pero generaban tanta energía que se alejaban cada vez más de la Tierra y del Sol.

Mientras tanto en la Tierra todo iba cambiando, al no estar la Luna, no podían medir el tiempo; los mares, las plantas y los animales estaban totalmente desorientados. Una mañana el Sol salió brillante y encontró a todos los seres tristes, que comenzaron a preguntarle si no había visto a la Luna, el Sol, sorprendido, prometió ocuparse del asunto. Ese día hizo su trabajo y por la noche esperó a ver que sucedía, le llamó la atención que Mercurio se había alejado y que Neptuno estaba cerca, todos los planetas que lo orbitaban se encontraban desalineados y muy enojado les gritó: -¿Qué está pasando acá? ¿Por qué cambiaron su posición? ¿Dónde está la Luna?

Los planetas asustados no sabían que hacer, ninguno se hacía cargo de la situación, hasta que Marte, arrepentido, le confesó lo que habían planeado. Cuando El Sol escuchó se enojó tanto que comenzó a generar un viento tan fuerte y caliente que los hizo estremecer, alejándolos aún más.
Los planetas avergonzados le pidieron perdón y juraron que traerían a la Luna de vuelta al sistema, el Sol más calmado, les explicó que lo que habían hecho era una locura, que por su egoísmo habían desequilibrado todo el sistema y qué ésa misma noche quería a la Luna de vuelta. La Cruz del Sur, que estaba escuchando se apuró a contarle a la Luna y a Plutón que felices aplaudieron la noticia y casi chocan en un abrazo.

En la Vía Láctea todo comenzó a girar, los planetas se alinearon y reunieron toda su energía para colocar a la Luna en su posición. Rápidamente apareció la Luna junto a Plutón. Venus tomó la palabra y en nombre de todos les pidió perdón y prometieron que nunca más discriminarían a nadie por ser diferente, la Luna los perdonó y les propuso salir todos juntos a iluminar el cielo.

Esa noche en la Tierra todos los seres observaban el oscuro cielo, hasta que de pronto apareció la Luna junto a todos los planetas y estrellas; y dieron un espectáculo tan maravilloso que en la Tierra lo celebraron con una fiesta que duró hasta la salida del Sol.

Y Colorín Colorado

Hay, básicamente, tres teorias sobre el origen de la luna:
1.- Era un astro independiente que, al pasar cerca de la Tierra, quedó capturado en órbita.


martes, 20 de julio de 2010

CUENTO AMIGABLE


CARRERA DE ZAPATILLAS. Alejandra Bernardis Alcain

Había llegado por fin el gran día. Todos los animales del bosque se levantaron temprano. ¡Era el día de la gran carrera de zapatillas! A las nueve ya estaban todos reunidos junto al lago.

También estaba la jirafa, la más alta y hermosa del bosque. Pero era tan presumida que no quería ser amiga de los demás animales. Ja, ja, ja, ja, se reía de la tortuga que era tan bajita y tan lenta. Jo, jo, jo, jo, se reía del rinoceronte que era tan gordo.

Je, je, je, je, se reía del elefante por su trompa tan larga. Y entonces, llegó la hora de la largada. El zorro llevaba unas zapatillas a rayas amarillas y rojas. La cebra, unas rosadas con moños muy grandes. El mono llevaba unas zapatillas verdes con lunares anaranjados. La tortuga se puso unas zapatillas blancas como las nubes.

Y cuando estaban a punto de comenzar la carrera, la jirafa se puso a llorar desesperada. Es que era tan alta, que ¡no podía atarse los cordones de sus zapatillas!

Ahhh, ahhhh, ¡que alguien me ayude! Gritó la jirafa. Y todos los animales se quedaron mirándola.

Pero el zorro fue a hablar con ella y le dijo: Tú te reías de los demás animales porque eran diferentes. Es cierto, todos somos diferentes, pero todos tenemos algo bueno y todos podemos ser amigos y ayudarnos cuando lo necesitamos. Entonces la jirafa pidió perdón a todos por haberse reído de ellos. Y vinieron las hormigas, que rápidamente treparon por sus zapatillas para atarle los cordones.

Y por fin se pusieron todos los animales en la línea de partida. En sus marcas, preparados, listos, ¡YA! Cuando terminó la carrera, todos festejaron porque habían ganado una nueva amiga y si quieres tener muchos amigos, acéptalos como son.

Y Colorín Colorado

INDEPENDENCIA DE COLOMBIA. 20 DE JULIO DE 1810. La historia nos dice que todo comenzó con un florero. Era viernes - 20 de julio y día de mercado - cuando un criollo fue a pedir prestado un florero.



domingo, 18 de julio de 2010

CUENTOS EN COLORES




LAS MARIPOSAS SON DE COLORES. Esperanza Soto. (Hope)

Las mariposas son de colores cantaba una mañana el señor jardinero -y las flores son de colores laralala pero los cantos también yo si que se laralala. Era su canción favorita pero el jardinero no sabia, ni mucho menos se acordaba donde la había aprendido, el solamente cumplía su deber de cuidar el jardín.

Estando repitiendo lo que el no entendía escucho el susurro como de una voz melodiosa sorprendido quedó al ver una mariposa que llevaba el verde esperanza , el amarillo del hermoso sol y que me dices , Oh… sorpresa cuando le encontró el negro como de socavón. Le pregunto: ¿como puedes tú tan pequeño ser, llevar ese vestido que brilla al amanecer con tantos colores hermosos y todos te quedan bien? Le contestó la mariposa -no me has dejado hablar, estás tan distraído, yo tengo que decirte: los habitantes del jardín me han comisionado para explicarte algunas cosas y entiendas tu labor. Eres dulce, bonachón y ante todo un gran señor, pero debes saber que algunas veces te distraes…cortas mucho allí, pisas duro allá, y crees que todo listo esta.

Nosotros habitantes del jardín, te queremos, te necesitamos, somos seres vivos y nos alimentamos, nuestro hogar es tuyo, aprende para quien es cada flor, y entona tu canción. Las mariposas somos de colores, las libélulas también, como te parece el compae gusano, caminando lentamente como si llevara un acordeón y mi madrina la araña con sus ocho patas tejedora incansable meciéndose en el aire con la melodía de aquel gorrión.

Todos somos de colores las rosas y todas las flores…!ay ¡señor jardinero, tomémonos de las manos , hagamos un solo color ese que se llama amor.

Y Colorín Colorado

Pero ten esto por seguro: el único color de nuestro Creador, es el hermoso color del amor.

sábado, 17 de julio de 2010

CUENTO DE BOLSILLO

EL PULGAR RENCOROSO. Pedro Pablo Sacristán

Había una vez una mano cuyos dedos eran muy amigos. Pero ocurrió que el dueño de la mano empezó a hacer un trabajo peligroso y a pesar del cuidado que ponía el resto de dedos, el pulgar siempre salía malparado con cortes y heridas. Al principio los otros dedos pedían disculpas por su torpeza y el pulgar les perdonaba, pero la situación se repitió tanto que un día el pulgar decidió no perdonarles más, así que se apartó del resto de dedos de la mano.

Al principio el pulgar iba muy digno todo recto y separado, pero aquella posición de los dedos era tan forzada y ridícula, que el dueño tuvo que llevar su mano constantemente oculta en el bolsillo, donde los dedos sufrían con pena el mayor de los olvidos.

Entonces el pulgar comprendió que todo había sido culpa suya, y pidió perdón al resto de dedos, temeroso de que fueran a rechazarle. Pero al contrario, estos le perdonaron sin problemas porque sabían que todos podemos equivocarnos.

Una vez amigos de nuevo, todos los dedos trabajaron juntos por demostrar al dueño que estaban perfectamente, y en poco tiempo consiguieron volver a salir a la luz, sabedores esta vez de que siempre deberían seguir perdonándose para no acabar en un triste y oscuro bolsillo.

Y Colorín Colorado

¡Qué cosa más maravillosa son nuestras manos! Están perfectamente bien hechas.

viernes, 16 de julio de 2010

CUENTO MARIPOSO


LA LEYENDA DEL ARCO IRIS. CAMPANILLA. LAS SIETE HERMOSAS MARIPOSAS.

A orillas del río Orinoco, vivían hace mucho tiempo siete hermosas mariposas bailarinas, que bailaban y bailaban en los pétalos de los lirios y de las amapolas de la pradera. Cada una de ellas tenía su color: Blanco, Azul, Rojo, Verde, Amarillo, Violeta y Añil.

Por las tardes se suspendían en una flor o en una hoja y se entregaban al sueño. Un día en que las siete hermosas mariposas bailaban y bailaban, la amarilla al saltar a una rama, se hirió una de sus alas y comenzó a agonizar, sus amigas la rodearon y al ver que iba a morir se preguntaron: ¿Qué sacrificio podríamos hacer nosotras para estar siempre con nuestra amiga?

Al momento se escuchó una voz que les dijo: ¿Están dispuestas a hacer un sacrificio, aún el de la muerte, por estar siempre con su amiga? Si, respondieron todas, automáticamente se oscureció el cielo, un rayo penetró en el corazón de la pradera.

La pradera se estremeció y lanzó un grito que fue a perderse en la inmensidad del universo, vino la lluvia y un remolino de viento arrastró a las siete mariposas. Una hora después brilló el sol y en el cielo apareció el Arco Iris con sus siete colores y en ellos las almas de las siete hermosas mariposas.

Y Colorín Colorado

En 1665, Isaac Newton, analizó por primera vez los detalles técnicos de la formación del arco iris.

jueves, 15 de julio de 2010

CUENTO SORDOMUDO


EL HADA DEL MAR… BELLA. Escritora de Mar del Plata, Argentina.

En el mar hay todo tipo de peces, todos mas coloridos y raros y de los tamaños mas variados. Yo soy el hada del mar, mi nombre es Bella y vine a este precioso mar a cuidar a mis amigos los peces… este es el mar más azul y cristalino que hayan visto.

Un día estaba nadando muy plácidamente, cuando veo a lo lejos algo de color naranja con rayitas verdes. Me acerqué muy despacito y para mi sorpresa vi, lo más hermoso que se puedan imaginar. Un pez chiquito, pero muy bello como mi nombre. Cuando llegué a donde estaba me di cuenta que no se sentía bien, lo abracé y le pregunté qué le había pasado y cómo se llamaba. Para mi sorpresa emitía un sonido raro, extraño que yo nunca había escuchado, le volví a preguntar y me hizo el mismo gemido. Comprendí entonces que era sordo mudo, le empecé a hablar de frente y despacito y me entendió. Empezó a mover su boquita y me dijo que tenía una aleta lastimada y que su mamá había ido a buscar ayuda, le dije que me quedaría con el hasta que llegara y se puso muy contento. Su nombre era Simón.

Al cabo de un tiempo, se empezaron a juntar todo tipo de pececitos y Simón les contaba cómo era su vida al ser sordomudo y no poder escuchar a nadie. Nadie entendía y el pequeño pez les hizo señas para que se tapasen los oídos para que así lo pudiesen comprender. También les dio a entender que su mamá le había enseñado todo lo que tenia que hacer para poder tener una vida normal y que todos pudieran jugar con él. En realidad – prosiguió hablando por señas Simón – todos somos iguales, solamente que no escucho. Haciéndoles una broma prosiguió: Como muchos de ustedes, que hacen que no escuchan a su mamá cuando los manda a hacer algo ..ja! ..ja!.. Rieron, los amigos nuevos de Simón ¡Qué lindo ver tantos colores juntos!. Pensó Bella.

Era ya la tardecita cuando vino la mamá de Simón, muy nerviosa, porque pensaba que su hijo estaba solo- Se sintió tan emocionada de ver tanta cantidad de amiguitos y todos le decían que Simón era muy dulce y que querían volver a verlo y que le contase, aunque fuere por señas, más historias. Simón se fue con su mamá y papá, quienes se dieron cuenta que su hijo ya esta listo para la vida y que le habían enseñado bien para que pudiese desarrollar su inteligencia, y que todos lo entendiesen. Lo abrazaron muy fuerte y se fueron los tres moviendo sus colas.

Bella miró todo el espectáculo, al ver cómo se iban los pececitos con sus diversos y brillantes colores y pensó en qué hermoso era el mar y cuántas cosas uno puede aprender de los demás, como dijo Simón: si sabemos escuchar. ¡Qué día hoy!

Y Colorín Colorado

Los ciegos ven, los sordos oyen… ¿qué más podemos pedir a la vida?


miércoles, 14 de julio de 2010

CUENTO SONRIENTE



LA SONRISA PERDIDA. LA PAGINA DE LOS CUENTOS.

-¡Abuela, abuela!- ¿Has visto mi sonrisa? -¡Sí, mi nena, cuándo sonríes entra el sol por la ventana!- ¡La luna se hace más grande y florecen mis rosas, y aturde el canto de los pájaros! ¡Pero abuela, no la encuentro. Se me ha perdido! -¿Qué te ha pasado, mi niña? -debe ser algo grave, no se pierde la sonrisa tan fácilmente.

Es que le he preguntado a Julio si me quiere y me ha dicho: -¡Tonta, borra esa sonrisa de tu cara gorda! Y me dejó muy triste y perdí mi sonrisa. Ven mi niña, que seguro se quedó detrás de una cosquilla- Juntas la buscaremos y volverás a recobrarla.

En primer lugar le diremos a Julio que tu carita no es gorda, es redondita, él es muy pequeño y solo se defiende. Pronto será tu cumpleaños y vendrán todos tus amiguitos. Sí, Julio también y volverás a jugar y de pronto, verás que aparece. Cuando nos sentimos solos a veces perdemos la sonrisa, cuando estamos tristes, pero no dura mucho.

Te haré una hermosa torta, te pondrás tu mejor vestido y adornaré tu cabecita con ese moño que tanto te agrada. Y pensé en mi cumpleaños, en los regalos que recibiría, en todo lo que jugaríamos y algo empezó a hacerme cosquillas.

¡Tenía razón mi abuela, no la había perdido porque de pronto la cara se me iluminó y mi boca dibujó una gran sonrisa! ¡Como sabe mi abuela!

Y Colorín Colorado…

Reir cura males...

martes, 13 de julio de 2010

CUENTO SOLEADO


EL SOL. CUENTOS PARA TODOS.

Un nuevo día había llegado y nuestro amigo el Sol ya estaba listo para salir. Desde bien temprano ya estaba preparándose para que el nuevo día fuera " Un Gran Día”. Sin darse cuenta llegó su hora y el cielo se vistió de luz y color.

Nuestro amigo el sol estaba muy contento, pues ninguna de esas nubes traviesas había venido a tapar su resplandor hoy. Desde el cielo, veía a los niños jugar y reír en el parque, la playa... y se sentía feliz porque sabía, que en parte, era gracias a él.

Observando a un grupo de niños, escuchó como contaban lo que iban a hacer cuando se hiciera de noche, el Sol escuchó muy atento como uno de esos niños decía: " ¡Que ganas tengo de que se haga hoy de noche, porque son las fiestas de mi pueblo y esta noche vamos a celebrarlo, llenando el cielo de brillantes cohetes, cohetes que son como estrellas..."

El Sol se puso muy triste y no quiso seguir escuchando. Él también tenía ganas de ver esos cohetes, pero sabía que no podía ser. Llegó la noche y el Sol se escondió. Esa noche estuvo muy triste pensando en lo bien que se lo estarían pasando todos viendo esos bonitos cohetes. Tan triste estaba que estuvo varios días sin salir, se pasaba todo el día escondido.

Un día cansado de esa soledad, decidió salir y se dio cuenta de que todos al verle estaban muy contentos y se notaba que le habían echado mucho de menos.

Entonces se sintió muy feliz y se dio cuenta de que, aunque no siempre podemos hacer lo que nos gusta, debemos sentirnos felices de lo que somos e intentar que todos los demás también lo sean.

Y Colorín Colorado

El Sol es una estrella ubicada dentro de una galaxia que contiene otras 400.000 millones de estrellas más. Este gran conjunto estelar es la galaxia de La Vía Láctea.

lunes, 12 de julio de 2010

CUENTO AZUCARADO



DE AZUCAR Y CUENTOS DE HADAS. Agustín Hernández/CREATICS creación de significado. Febrero 2008

Dicen que los cuentos de hadas requieren siempre de una necesidad apremiante que resolver. Una carencia debería ser suficiente para llamar a nuestra hada madrina y pedirle que transforme nuestra situación y nos lleve al mágico mundo donde todo es posible.

Zucarías, el protagonista de nuestra historia, nació en un pueblo en uno de los reinos del AZUCAR, lejos de todo menos de los cañaverales. La escuela estaba lejos, el doctor vivía hasta la ciudad como a 5 horas a caballo, así que no iba a la escuela y tenía prohibido enfermarse. Zucarías vivía allí por que un día su abuelo decidió buscar trabajo en el INGENIO (no sé por qué le llamaran así, tal vez por que se necesita mucho ingenio para poder que sigan existiendo).

El abuelo de Zucarías pasó su vida cargando sacos de 50 Kilos de azúcar, con su espalda lastimada desde joven, pero como no sabía hacer otra cosa y a nadie le importaba que hiciera otra cosa, pues cuando había azúcar cargaba azúcar y cuando no, pues se iba unos meses de “mojado”(al reino que sigue de muy muy lejano- ahí nomás tras lomita-). Lo mismo sucedió con su padre, y al parecer Zucarías estaba destinado a cargar sacos de azúcar.

Cuando Zucarías entró a trabajar se dio cuenta del por qué su papá y su abuelo a veces se la pasaban vendados o enyesados, pues muchos de sus actuales compañeros se lastimaban por no tener cuidado al cargar, o se resbalaban y tenían algún accidente. Por otro lado ahora entendía por que algunos de los amigos de su abuelo y de su padre se habían quedado sordos, el ruido de algunas máquinas era verdaderamente ensordecedor.

Zucarías se lamentaba el hecho de no haber podido ir a la escuela; El no quería repetir la misma historia, deseaba superarse. Quería aprender a soldar y a reparar máquinas. Pero no quería quedar parcialmente ciego como algunos soldadores, ni perder dedos de la mano, ni quedar sordo y mucho menos dañado de su columna.

Se decía en sus adentros: si este señor era el mejor soldador del ingenio y se quedó ciego, seguramente algo debió haber hecho mal. Y así se fue preguntando de cada actividad. Le pidió a su supervisor y a su papá que primero le dejaran conocer bien todas las actividades del ingenio, aunque no le pagaran, que El lo que quería era observar y tomarle gusto a las cosas. Y así lo hizo, y aunque le quedara lejos, decidió buscar al maestro de la primaria para que le ayudara a ordenar sus ideas, y éste al ver su interés le consiguió quien le ayudara a aprender a leer y a escribir, su primer hada madrina.

El saber leer fue como una varita mágica para entrar a otro mundo, realmente estaba descubriendo otras dimensiones, al poco tiempo podía escribir sus ideas y sus planes para el futuro. Pero lo más importante: podía leer las instrucciones para usar correctamente las herramientas, las máquinas y los equipos de protección. Podía preguntar a los supervisores lo que no entendía, y escribir las respuestas de ellos para luego hacer las cosas bien.

Al principio no fue fácil, no a todos los supervisores les agradaba que alguien anduviera por ahí de preguntón y quita tiempo. Había uno en especial que por supuesto le habría mandado una manzana envenenada por alguna malvada bruja; o quizás El mismo hacer el papel del Ogro y comérselo vivo. Para fortuna de Zucarías todos los supervisores dentro de poco tendrían que tomar una poción mágica que los iría convirtiendo de ogros malos en facilitadores de los procesos.
Los reyes de todos los ingenios y La Legión Protectora (los protectores de los intereses de quienes en los ingenios trabajaban), por fin se habían puesto de acuerdo para que esto sucediera.
Se había confiado en la alquimia del mago Merlín Mertens y sus colaboradores para preparar en su caldero la solución esperada, con ingredientes del Universo del Trabajo Decente y de la Mejora Continua.

Como pasa con todos los sabios, era necesario que explicara a los mortales su funcionamiento y si acaso habría que pronunciar algunas palabras mágicas. Zucarías anotó en su libreta las ideas de Merlín: “Si el pensamiento del reino es el mismo, la fórmula funcionará”. -“Desde el más grande, hasta el más pequeño deben desear lo mismo o todo fracasará”. -“La legión protectora deberá buscar el bien del trabajador y el bien del reino”. -“Si el reino prospera, el trabajador y todo el pueblo prosperan”. “Proteger también es trabajar, proteger mejor es trabajar mejor”. “La pócima irá mejorando conforme mejora el reino. Por ello nunca debe dejar de administrarse. Todos deben tomar un poco. No funciona tomándose toda de un sólo trago ni dándola a unas pocas personas”. “De nada servirá la pócima sin una buena actitud y si no es llevada a la acción”.

Zucarías se acerco a Merlín le externó su deseo de seguir aprendiendo y le contó su experiencia de haber descubierto la lectura. Y que le gustaría que en otros reinos hubiera más hadas madrinas que enseñaran a leer y escribir a la par que tomaran la poción de la competencia y el conocimiento.

Merlin prometió tomarlo en cuenta y recordó que algunos druidas le habían contactado con otros magos con la experticia en depositar y certificar conocimientos en las mentes y en las manos de quienes quisieran obtenerlos. Así es como los Caballeros Enemigos de las Tinieblas (INEA/CONOCER) se integraron con su equipo y las hadas madrinas a ser colaboradores de Merlín. Entonces nuestro Mago convocó a todos los reinos del azúcar para lograr consenso y rediseñar la pócima de las competencias de acuerdo a las necesidades particulares de cada reino. Tal ha sido la capacidad de convocatoria, que otros lectores de la cartografía del conocimiento están dispuestos a ayudar, entre ellos los Señores de la Bola de Cristal, es decir los poseedores de la PRE-VISION y la PREVENCIÓN (STPS) capaces de visualizar los accidentes y cómo evitarlos.

Nuestro amigo Zucarías está más contento que nunca. El confía en que cada compañero suyo, en cualquiera de los reinos del azúcar tendrá su propia hada madrina y que cada supervisor será un facilitador de su proceso de aprendizaje.

La magia apenas comienza. Para algunos lo que ya se ha dado es realmente mágico. Es muy necesario que todos tomemos la poción, pero que también ayudemos a prepararla y a llevarla a quienes la necesitan.

Siempre habrá dragones, ogros o brujas que vencer, fosos y pantanos de cocodrilos que cruzar o ejércitos enemigos que enfrentar. Ganará la batalla el ejército que esté mejor preparado, el que tenga las competencias adecuadas.

Y Colorín Colorado

"Luz" aplica un método fonético, centrado en las formas más reconocidas de aprender del ser humano: aprendemos por imitación y por asociación de semejanzas, conjugándose ambas en la metodología de enseñanza.


sábado, 10 de julio de 2010

CUENTO PULPO AGRADECIDO


EL GRAN LÍO DEL PULPO. Pedro Pablo Sacristán

Había una vez un pulpo tímido y silencioso, que casi siempre andaba solitario porque aunque quería tener muchos amigos, era un poco vergonzoso. Un día, el pulpo estaba tratando de atrapar una ostra muy escurridiza, y cuando quiso darse cuenta, se había hecho un enorme lío con sus tentáculos, y no podía moverse. Trató de librarse con todas sus fuerzas, pero fue imposible, así que tuvo que terminar pidiendo ayuda a los peces que pasaban, a pesar de la enorme vergüenza que le daba que le vieran hecho un nudo.

Muchos pasaron sin hacerle caso, excepto un pececillo gentil y simpático que se ofreció para ayudarle a deshacer todo aquel lío de tentáculos y ventosas. El pulpo se sintió aliviadísimo cuando se pudo soltar, pero era tan tímido que no se atrevió a quedarse hablando con el pececillo para ser su amigo, así que simplemente le dio las gracias y se alejó de allí rápidamente; y luego se pasó toda la noche pensando que había perdido una estupenda oportunidad de haberse hecho amigo de aquel pececillo tan amable.

Un par de días después, estaba el pulpo descansando entre unas rocas, cuando notó que todos nadaban apresurados. Miró un poco más lejos y vio un enorme pez que había acudido a comer a aquella zona. Y ya iba corriendo a esconderse, cuando vio que el horrible pez ¡estaba persiguiendo precisamente al pececillo que le había ayudado!. El pececillo necesitaba ayuda urgente, pero el pez grande era tan peligroso que nadie se atrevía a acercarse. Entonces el pulpo, recordando lo que el pececillo había hecho por él, sintió que tenía que ayudarle como fuera, y sin pensarlo ni un momento, se lanzó como un rayo, se plantó delante del gigantesco pez, y antes de que éste pudiera salir de su asombro, soltó el chorro de tinta más grande de su vida, agarró al pececillo, y corrió a esconderse entre las rocas. Todo pasó tan rápido, que el pez grande no tuvo tiempo de reaccionar, pero enseguida se recuperó. Y ya se disponía a buscar al pulpo y al pez para zampárselos, cuando notó un picor terrible en las agallas, primero, luego en las aletas, y finalmente en el resto del cuerpo: y resultó que era un pez artista que adoraba los colores, y la oscura tinta del pulpo ¡¡le dio una alergia terrible!!

Así que el pez gigante se largó de allí envuelto en picores, y en cuanto se fue, todos lo peces acudieron a felicitar al pulpo por ser tan valiente.

Entonces el pececillo les contó que él había ayudado al pulpo unos días antes, pero que nunca había conocido a nadie tan agradecido que llegara a hacer algo tan peligroso. Al oír esto, los demás peces del lugar descubrieron lo genial que era aquel pulpito tímido, y no había habitante de aquellas rocas que no quisiera ser amigo de un pulpo tan valiente y agradecido.

Y Colorín Colorado…

Aparece en Santa Marta el pulpo colombiano que también adivina



jueves, 8 de julio de 2010

CUENTO SOMBREADO


EL HADA Y LA SOMBRA. Pedro Pablo Sacristan

Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.

El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo "Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y eso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro".

Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días...
La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada.

Y Colorín Colorado…

Una sombra es una región de oscuridad donde la luz es obstaculizada.


miércoles, 7 de julio de 2010

CUENTO SEDIENTO



LA MISIÓN DEL COLIBRÍ. Cuentos Mágicos

Cuentan que hace muchísimos años, una terrible sequía se extendió por las tierras de los quechuas. Los líquenes y el musgo se redujeron a polvo, y pronto las plantas más grandes comenzaron a sufrir por la falta de agua. El cielo estaba completamente limpio, no pasaba ni la más mínima nubecita, así que la tierra recibía los rayos del sol sin el alivio de un parche de sombra. Las rocas comenzaban a agrietarse y el aire caliente levantaba remolinos de polvo aquí y allá. Si no llovía pronto, todas las plantas y animales morirían.

En esa desolación, sólo resistía tenazmente la planta de qantu, que necesita muy poca agua para crecer y florecer en el desierto. Pero hasta ella comenzó a secarse. Y dicen que la planta, al sentir que su vida se evaporaba gota a gota, puso toda su energía en el último pimpollo que le quedaba. Durante la noche, se produjo en la flor una metamorfosis mágica.

Con las primeras luces del amanecer, agobiante por la falta de rocío, el pimpollo se desprendió del tallo, y en lugar de caer al suelo reseco salió volando, convertido en colibrí. Zumbando se dirigió a la cordillera. Pasó sobre la laguna de Wacracocha mirando sediento la superficie de las aguas, pero no se detuvo a beber ni una gota. Siguió volando, cada vez más alto, cada vez más lejos, con sus alas diminutas.

Su destino era la cumbre del monte donde vivía el dios Waitapallana. Waitapallana se encontraba contemplando el amanecer, cuando olió el perfume de la flor del qantu, su preferida, la que usaba para adornar sus trajes y sus fiestas. Pero no había ninguna planta a su alrededor. Sólo vio al pequeño y valiente colibrí, oliendo a qantu, que murió de agotamiento en sus manos luego de pedirle piedad para la tierra agostada.

Waitapallana miró hacia abajo, y descubrió el daño que la sequía le estaba produciendo a la tierra de los quechuas. Dejó con ternura al colibrí sobre una piedra. Triste, no pudo evitar que dos enormes lágrimas de cristal de roca brotaran de sus ojos y cayeran rodando montaña abajo. Todo el mundo se sacudió mientras caían, desprendiendo grandes trozos de montaña. Las lágrimas de Waitapallana fueron a caer en el lago Wacracocha, despertando a la serpiente Amarú. Allí, en el fondo del lago, descansaba su cabeza, mientras que su cuerpo imposible se enroscaba en torno a la cordillera por kilómetros y kilómetros.

Alas tenía, que podían hacer sombra sobre el mundo. Cola de pez tenía, y escamas de todos los colores. Cabeza llameante tenía, con unos ojos cristalinos y un hocico rojo. El Amarú salió de su sueño de siglos desperezándose, y el mundo se sacudió. Elevó la cabeza sobre las aguas espumosas de la laguna y extendió las alas, cubriendo de sombras la tierra castigada. El brillo de sus ojos fue mayor que el sol. Su aliento fue una espesa niebla que cubrió los cerros. De su cola de pez se desprendió un copioso granizo. Al sacudir las alas empapadas hizo llover durante días. Y del reflejo de sus escamas multicolores surgió, anunciando la calma, el arco iris.

Luego volvió a enroscarse en los montes, hundió la luminosa cabeza en el lago, y volvió a dormirse. Pero la misión del colibrí había sido cumplida… Los quechuas, aliviados, veían reverdecer su imperio, alimentado por la lluvia, mientras descubrían nuevos cursos de agua, allí donde las sacudidas de Amarú hendieron la tierra.

Y cuentan desde entonces, a quien quiera saber, que en las escamas del Amarú están escritos todas las cosas, todos los seres, sus vidas, sus realidades y sus sueños. Y nunca olvidan cómo una pequeña flor del desierto salvó al mundo de la sequía.

Y Colorín Colorado

El Colibrí tiene la capacidad de desplazarse a gran velocidad -114 kilómetros por hora-, se mantiene "inmóvil' en el aire al batir sus diminutas alas con extraordinaria rapidez -casi imperceptible para la vista humana


lunes, 5 de julio de 2010

CUENTO VERDE


EL HADA VERDE. CUENTOS DE HADAS.

Milisant era un hada niña; y como todas las niñas, sea de la especie que sea, era traviesa, curiosa, dulce y juguetona. Vivía en un bosque mágico que era frontera con el mundo de los sueños, en el colegio de hadas, puesto que estaba aprendiendo a tener todos los poderes de un hada adulta. Era hija de una ninfa del bosque y un elfo enano; y la reina de las hadas había dicho a sus padres que necesitaba niñas para su clan de hadas verdes, y allá fue Milisant... a convertirse en hada verde.

Sólo que nuestra pequeña amiga no quería ser hada verde... Las hadas verdes son las encargadas de pintar de este color todos los árboles, las plantas, arbustos... que habitan en el bosque mágico.
Ella quería ser un hada flor. Las hadas flor son aquéllas que, como las hadas verdes, se encargaban de dar color a todas las flores del bosque, pero con una ventaja: ellas podían utilizar infinidad de colores: rojo, rosa, blanco, azul, violeta, amarillo...

Milisant llevaba una estación en la escuela de hadas. En la próxima primavera, que sería muy pronto, tendría que salir a ayudar a las hadas adultas a colorear de verde todo el bosque. Para ello tenían que agitar las alas que la reina le había impuesto y éstas derramaban un polvillo verde que pintaba las hojas. Pero estaba enfadada. No quería llevar el color verde. Quería ser como las otras, como las hadas flor, y por eso estaba siempre haciendo travesuras y siendo castigada por ello.

Por fin llegó la primavera. La reina de las hadas congregó a todas sus súbditas y nombró jefas de grupo para comenzar su trabajo de todos los años. A Milisant le tocó ir con el grupo de Jhone, que era el encargado de dar color a las hojas de los pequeños arbustos. Era el trabajo más sencillo y por ello se le encargaba a las principiantes. Jhone, precavida no dejó que Milisant se apartara de su lado, pues sabía de las travesuras que era capaz nuestra chiquitina.

Transcurría el día con tranquilidad. Milisant se aburría mucho, todas las hojas eran iguales y Jhone no le dejaba moverse para nada. Al cabo de un rato, se acercó un grupo de hadas flor y su jefa de grupo, ésta se puso a charlar con Jhone sobre el trabajo.

Milisant veía maravillada los colores de las hadas flor... y entonces se dio cuenta de una cosa: ¡No había ninguna hada flor que llevara el color verde! Por eso, se le ocurrió una idea. Poquito a poquito se fue metiendo entre el grupo de las otras sin que nadie se diera cuenta. Jhone y la otra hada terminaron de hablar y se despidieron. Ésta última se marchó junto con su grupo y Milisant, escondida entre ellas, también. Llegaron a un gran campo de flores y todas comenzaron a hacer su trabajo, y Milisant también. Empezó a teñir de verde las flores que más le gustaban. ¡Quedaban muy bonitas!.

De pronto la jefa del grupo flor la vio, y vio lo que estaba haciendo, y empezó a gritarle para que parara. Milisant, muy asustada se escondió en un capullo de rosa que antes había teñido de verde. Enseguida llegaron el resto de las hadas para ver el desastre y todas murmuraban reproches entre sí. De pronto, todo el mundo calló: era la reina Aldara, que llegaba a poner orden.
Durante un rato se quedó mirando la escena, después preguntó quien era responsable de aquel desaguisado. Jhone se adelantó cabizbaja y avergonzada y le contó toda la historia. Entonces la reina llamó a Milisant, le dijo que saliera de su escondrijo y le explicara por qué había hecho aquello con las flores. Ella asustada, se lo contó todo, que se había dado cuenta de que las flores no era ninguna verde y por eso lo había hecho, porque ella quería ser un hada flor...

La reina sonrió y le dijo que tenía razón, eran muy bonitas y raras las flores verdes. Todos miraron asombradas como la reina se reía de la travesura de la pequeña en vez de ser castigada. Así a partir de ese día, hubo un hada flor que teñía las flores de verde, y fue muy feliz, tanto, que llegó a amar el color verde.

Y Colorín Colorado

El verde es un color frecuente en la naturaleza.

sábado, 3 de julio de 2010

CUENTO SABIO



EL ÚLTIMO ÁRBOL. Mágicos Cuentos de Hadas

En esos pueblos había quedado un solo árbol que ya moribundo languidecía en el yermo de una tierra mutilada por la ignorancia y la ambición. Fue en esa época que aparecieron extrañas enfermedades y de un minuto a otro fueron dejando ciudades y pueblos vacíos.

Nadie sabía qué hacer y la desesperación se convirtió en el dueño de ese mundo, donde la única esperanza estaba cifrada en la ciencia del futuro. Fue en esos días que algunos escucharon hablar de un anciano que vivía escondido y que ocultaba la única medicina capaz de curar el extraño mal.

Cuando algunos llegaron hasta su morada les dijo con voz firme y serena: - Vayan al único árbol que les queda...Abrácense a él fuertemente, pídanle perdón.... y serán curados. Los más desesperados que se arrastraban por esas tierras que en el pasado habían conocido progreso, corrieron hacia el último árbol, se abrazaron con desesperación a su tronco y pidieron clemencia.
Aquellos que estaban presos de terribles dolores, vieron maravillados que empezaban a sentir alivio. El milenario árbol crujía y pese a estar próximo a su fin, derramaba vida y salud a todos aquellos que se abrazaban fuertemente a su tronco. Pronto las lágrimas del dolor y del arrepentimiento de miles abrazados a sus raíces, fueron cubriendo de agua esa tierra moribunda.
¡Por fin había algo que los podía curar! ¡Cómo no lo habían visto antes, pues la medicina estaba en el último árbol!....

Al cabo de un tiempo la gente empezó a cuidar este último árbol que les quedaba y rogaban para que viviera y les diera semillas para plantar nuevos árboles. Entretanto, las lágrimas del dolor y del arrepentimiento se convirtieron en un nuevo río y éste empezó a bajar por las laderas y fue calmando la sed de esta tierra erosionada, donde nuevas plantas y flores empezaron a vivir.

El anciano de la montaña tenía razón pues la medicina está en el Árbol, primer hogar de los hombres y respiración de todos los seres vivos.

Y Colorín Colorado…