domingo, 14 de noviembre de 2010

CUENTO PALABRERO


LA DISPUTA. Escritora Española.

Cuentan las historias que hace muchos, muchos años se entabló una curiosa discusión entre el Reino de la Tipografía y el Reino del Papel. Decían los tipos de letras que eran ellas, sin duda, las que daban belleza y elegancia a los textos y relatos. Mientras que los diferentes tipos de papel proclamaban que todo dependía de la elección del papel adecuado para cada momento. Afirmaban los tipos de letras que eran ellas quienes daban forma y hacían agradable un texto. Que eran ellas, con sus bellas figuras quienes daban elegancia y prestancia a cualquier frase o párrafo. Que eran ellas, sin duda, quienes daban belleza a una página. Que su sola presencia era un deleite para la vista.

Por su parte, los diversos tipos de papel, aseveraban que, sin ellos, no habría forma de presentar un escrito. Que si no existieran ellos como soporte de nada servirían las letras por muy bellas que fueran. Que no es que dieran belleza a una página, sino que ellos eran las páginas. Argumentaban que su tacto maravillaba al escritor y seducía al lector. Pasaban los años y los lustros. Cada reino defendía y afirmaba su importancia. Los tipos de letras invitaban a los Embajadores del Reino del Papel para, en brillantes desfiles, mostrarles la enorme variedad de tipos que existían.

Y así, entre vivas y sonidos de trompas, iban apareciendo: Un tipo tras otro, con banderas, Con banda de música, sin perder el paso, Sin perder el compás, orgullosas de su belleza, de su elegancia, y de su maravilloso cometido… Unas tras otras. Erguidas, orgullosas y bellamente engalanadas, mostrándose ante los enviados del Reino del Papel. Por supuesto, el Rey del Papel no iba a ser menos y también montó su desfile.

Aunque antes tuvo que consultar largamente con los astrólogos reales (eso de los meteorólogos aún no se había inventando) para buscar un día de sol, sin gota de lluvia, sin asomo de niebla y sin un soplo de viento. Cosas todas ellas perjudiciales para la integridad papelera. Y tras largas deliberaciones se decidió el día. Y, tras larga espera, llegó ese día. Y cuando, emocionados y llenos de orgullo patrio estaban ya Papiros, Pergaminos, Verjurados, Papeles de hilo, Gofrados, Papeles Japoneses, Papeles de Seda, Cartulinas, etc., dispuestos en resmas, pliegos y demás… Cuando ya comenzaban a sonar los tambores y a flamear las banderas (de papel, por supuesto), en ese justo instante, antes de dar comienzo al grandioso desfile, se escuchó a lo lejos un horrísono tronar que hizo huir en desbandada (nada organizada) a todos los papeles del reino en busca de refugio.

Lo cual fue motivo de gran regocijo para las señoras embajadoras del Reino de las Letras que no disimularon sus sonrisas aunque tuvieron a bien controlar sus carcajadas… Este fracaso, sin embargo, no amedrentó al Reino del Papel que siguió con sus reivindicaciones (Así como tampoco achicó a los astrólogos reales quienes no fueron castigados ni despedidos pues, en menos que canta un gallo, achacaron tamaña desgracia no a un fallo suyo sino a oscuros tejemanejes de espías del reino vecino). Tanto duraba ya esta disputa que, finalmente, hartos de pelear, pero no dispuestos a rendirse ante el contrario, tomaron ambos reino la decisión de acudir a la única que podía servir de árbitro entre ellos: La Gran Reina de las Palabras, Emperatriz del Lenguaje y Gran Duquesa de la Escritura, su Majestad La Gramática. Y ante ella presentaron sus reivindicaciones. Y su Majestad, tras escuchar las alegaciones de ambos reinos con gran paciencia (que mucha hay que tener para escuchar discusión tan absurda…) y tras pensarlo durante un minuto (más no se necesitaba para deliberar cosa tan nimia), decidió, en primer lugar, amonestar a ambos reinos por hacerle perder el tiempo con cuestión tan baladí y multar a cada uno aumentando sus respectivos impuestos en el doble de la cantidad pagada hasta el momento durante, al menos, dos años (Su Majestad andaba un poco mal de fondos y, como tonta no era, quería aprovechar y llenar un poco sus arcas). Y en segundo lugar vino el discurso.

Discurso que no pienso reproducir por largo pero que, básicamente, venía a decir que: Ni tipos de letra ni tipos de papel eran lo más importante a la hora de presentar un relato. Que lo que importaba de verdad era lo que se iba a contar y cómo se contaba. Que era posible, incluso, relatar algo sin usar la escritura y que, desde luego, era ella la realmente importante pues de ella dependía que el texto fuera legible y de ella dependía que estuviera bien construido y hermosamente ordenado. Que eran las palabras elegidas, su orden, el seguimiento de las leyes que ella (La Gramática) imponía las que daban hermosura a un relato. Les dijo, en fin, que ellos no eran más que meros accesorios. Simples adornos y soportes sin importancia. Que tanto daba qué tipo de letra fuera utilizado para montar una página o qué tipo de papel se utilizara para su impresión. Si no se seguían sus leyes y si no se sabía contar una historia, el resto no tenía importancia alguna. Y tras decirles todo esto (mucho mejor dicho y mucho más extensamente) les ordenó que hicieran las paces y que volviera cada uno a su reino a trabajar y a preocuparse por cosas de mayor importancia para sus respectivos pueblos.

Y los embajadores se fueron pensativos y avergonzados. Y no volvieron a molestar a la Emperatriz… no fuera a ser que les volviera a subir los impuestos.

Y Colorín Colorado



viernes, 12 de noviembre de 2010

CUENTO SOÑADOR


BARRY BANNET, EL NIÑO DEL GUANTE BLANCO. Mayda Alejandra Villalta.

Barry es un niño muy inteligente. Todas las noches al acostarse, piensa en la manera de cambiar tanta maldad, odio y falta de amor en el mundo en que vivimos. Una noche, pensando y pensando siempre en lo mismo, se quedo dormido profundamente, y fue entonces que de pronto vio que un guante con poderes mágicos, corría hacia él, extendiéndole su mano. Barry sintió que al ponerse el guante, su camita salía volando a través de la ventana de su cuarto, pero en forma de bicicleta.

¡Qué alegría sentía nuestro pequeño amigo cuando descubrió que mientras le daba a los pedales, se abrían unas enormes bolsas en forma de platillo, que sólo él había visto en algunos animados, impulsado por un aire con olor a dulces, las ruedas!! Limpiaban cada lugar por donde pasaban, y cada vez que extendía su brazo, su guante mágico elevaba más y más su vuelo.

El guante de Barry era un objeto muy sencillo como nuestro amigo, pero lleno de poderes. De pronto, Barry se dio cuenta que se acercaba a un lugar nunca antes visto por él: la Luna. Lo miraba fijamente, sonriéndole y dándole la bienvenida. Las estrellas parecían aplaudir la llegada del nuevo visitante, y qué decir de los arboles color naranja. Estos se movían con un ritmo tan amoroso que parecían bailar. ¡Qué mundo tan maravilloso!-pensó Barry. -"Hola señora Luna, me llamo Barry Benett. Esta es mi bicicleta, y con ella he llegado a un mundo inimaginable".

¿Qué tienes en la mano Barry? -preguntó la Luna. Oh, mi Guante Mágico -contestó el niño ¿quieres ponértelo? Me encantaría -exclamó la Luna y cuando me lo ponga ¿qué tengo que hacer? Estira bien tu brazo y él te llevara a lugares muy lindos –insistió nuestro amigo. ¡Claro! porque tu guante tiene poderes mágicos- y se sentó en la parte trasera de la bicicleta. ¿A dónde quieres ir mi buen amigo? A un lugar donde haya mucho amor, donde los niños sean felices que no haya guerra, como dice mi mamá, y que todos seamos hermanos.

Entonces no hay más que hablar -dijo la Luna. Barry estaba maravillado: ¡qué lugar tan bonito! ¡Que flores tan hermosas! Sólo que no había niños. ¿Qué lugar es éste? –preguntó. Pero era tanta su alegría que no se preocupó por la respuesta. Lo único que le interesaba era disfrutar su viaje, con su nueva amiga la Luna. ¿Qué son aquellas bolas blancas y azules en forma de burbuja? -preguntó Barry. No son burbujas amigo, es el nacimiento de una estrella. ¿Cómo es eso? Explícamelo.

Muy bien jovencito, las estrellas nacen de grandes nubes, de partículas de polvo y gas de hidrógeno llamado nebulosa. ¿Dónde aprendiste eso Luna? -Barry: mira mi mano ¿qué tengo en ella? Mi guante mágico,... ¡claro! era tanta la alegría de Barry, que no se daba cuenta que su amiga y él pedaleaban y pedaleaban con tanta fuerza que se alejaban más y a un mundo desconocido, donde los peces no mueran por la negligencia de algunos seres humanos donde los arboles sean tratados con la importancia que ellos requieren porque son muy importante ¿no crees?

--R-I-N-G!!! Barry, te quedaste dormido ¿y esa carita, eh? ¡Entonces la Luna! -Disculpa mamá es que tuve un sueño muy bonito. Ojala que algún día se te haga realidad. Si, algún día...

Y Colorín Colorado


miércoles, 10 de noviembre de 2010

CUENTO COLORIDO


LAS HADAS DE COLORES. Escritora Española

Había una vez un país, llamado Fantasía, donde vivían hadas de colores, duendecillos, brujos y brujas que no querían que el reino de la Fantasía estuviera lleno de color y alegría. Lumilda, era una bruja, que vivía sola en su castillo, se enfadaba mucho, cuando contaban cuentos a los niños.

No quiero que cuenten cuentos a los niños, porque aprenderán a escuchar, tendrán imaginación, fantasía, ilusión, y lo que es peor, buenos sentimientos en su corazón. ¡No dejaré que ocurra eso!, ¡Tengo que hacer algún hechizo! Entró, en su castillo, y cogió su libro embrujado y con voz muy fuerte dijo: -Brujos y brujas que queréis el mal, que mi voz podáis escuchar, nuestra magia, tenemos que unir, para que en el mundo de la realidad, cuentos no se vuelvan a contar.

Cuando dijo esto, en el cielo, se vieron relámpagos y se escucharon truenos, la magia de los brujos se había unido y el hechizo de Lumilda se había cumplido. Y desde ese momento, en el mundo de la realidad, no se volvieron a contar cuentos. El Hada Arco Iris, había visto lo que había hecho Lumilda y fue a contárselo al hada Naranja que era el Hada de los niños. Hada Naranja, Lumilda y los brujos del mal, han unido su magia, y han hecho que en el mundo de la realidad, cuentos no se vuelvan a contar.

Eso no puede ser!, llamaré a las hadas de colores, para ver qué podemos hacer. Cogió su campanilla mágica y empezó a tocarla: TILÍN TILÍN, TALÁN TALÁN TILÍN TILÍN, TALÁN TALÁN Cuando las hadas de colores escucharon la campanilla mágica, fueron al palacio del hada Naranja, y allí se enteraron de lo que había hecho Lumilda.

¡No dejaremos que se salga con la suya! Dijeron enfadadas. -¡Claro, que no la dejaremos!. Dijo el Hada Naranja. -Nosotras, al mundo de la realidad iremos, y cuentos a los niños contaremos, de este modo, no perderán la fantasía, la ilusión, la imaginación y los buenos sentimientos en su corazón.

Todas las hadas, hicieron un corro, y con una voz muy dulce cantaron: Somos hadas de colores, que al mundo real iremos, y allí a los niños, muchos cuentos contaremos. Mientras cantaban, iban colocando una piedra de color en el centro, de las piedras de colores salieron muchos caminos, y cada hada cogió uno distinto, que las llevaría al mundo de la realidad, para contar cuentos a los niños.

Gracias a las Hadas de colores, los niños pudieron seguir escuchando cuentos.

Y Colorín Colorado



lunes, 8 de noviembre de 2010

CUENTO MITOLÓGICO


EL PEGASO DEL HADA

Erase una vez una niña con corazón de hada, que vivía en una cabaña en un frondoso bosque. Hacía días que soñaba con un Pegaso blanco y hermoso pero desconocía el significado que tal sueño le aportaba. Hasta que un día un bello e impresionante Pegaso se apostó en la entrada de su casa.

Al principio, ella se asustó y le pidió que se marchara pero el Pegaso no lo hizo. Pasaban los días y el animal no se movía de allí. Con el pensamiento, un día el Pegaso le pidió a la niña-hada que se fuera con él. Ella accedió y el Pegaso extendió sus alas nacaradas en un vuelo rumbo al Reino de las Hadas. Nada más llegar a este reino, a la niña-hada le crecieron un par de alas en la espalda similares a las del Pegaso.

-Ahora eres un hada completa –le dijo el Pegaso.

El Pegaso le mostró los secretos del país de las hadas y la condujo en vuelo raso hasta el Consejo de las Hadas, las cuales decretaron que el Pegaso y el hada nunca deberían separarse. Esto alegró a ambos.

Desde entonces, el hada es guiada por su Pegaso y muchos cuentan que la pureza de ambos mantiene para siempre unidos a sus corazones.

Y Colorín Colorado

Pegaso es un caballo alado. Su nombre proviene de la palabra griega phgh, que significaba manantial, pues se decía que había nacido en las fuentes del Océano.



sábado, 6 de noviembre de 2010

CUENTO FANTASIOSO

EL UNICORNIO Y EL MAR
Había una vez un unicornio que tenía un problema, y es que él no sabía qué era lo que tenían que hacer los unicornios. Un día salió decidido a saber qué era lo que hacía un unicornio, y para ello decidió observar a los demás por si aquello le daba una pista.

Dicho y hecho, comenzó a andar por el bosque encantado y se topó con una rana que croaba en su charca. El unicornio se dijo: Las ranas croan en su charca, ¿Y qué hace un unicornio?. Siguió caminando y se encontró con un gran dragón verde que estaba asando castañas con su aliento de fuego. Y el unicornio se dijo: Las ranas croan en su charca, el dragón verde asa castañas... ¿Qué es lo que hace un unicornio?

Y continuó andando, y se encontró con un duende que se dedicaba a pintar el arco iris de los más bellos colores. Y el unicornio se dijo: Las ranas croan en su charca, el dragón verde asa castañas, el duende pinta el arco iris,... ¿Y qué es lo que hace un unicornio?

El hada del bosque se compadeció de él y le dijo: Si las ranas croan en su charca, los dragones asan castañas y los duendes pintan el arco iris, un unicornio salva princesas. Y el unicornio se puso muy contento porque ya sabía lo que tenía que hacer. No muy lejos de allí estaba el laberinto del Ogro, y el unicornio se enteró de que tenía una princesa cautiva allí. Y como sabía lo que tenía que hacer un unicornio, se dirigió a salvarla de las garras del Ogro. Tras muchas penurias y aventuras el unicornio consiguió engañar al Ogro y rescató a la princesa.

Y la princesa resultó ser la hija del rey Neptuno, soberano de los mares. La princesa le invitó a que le acompañase a ver su reino. El unicornio se quedó encantado con aquel lugar. El rey Neptuno, agradecido por que había rescatado a su hija le concedió la gracia de quedarse en el mar para siempre y lo convirtió en Narval.

Y Colorín Colorado



viernes, 5 de noviembre de 2010

CUENTO MARÍTIMO


EL HADA DEL MAR …BELLA. Escritora de Mar del Plata, Argentina.

Éste es el cuento del mar-¡tan emocionante que no lo van a poder creer! En el mar hay todo tipo de peces, todos mas coloridos y raros y de los tamaños más variados.

Yo soy el hada del mar, mi nombre es Bella y vine a este precioso mar a cuidar a mis amigos los peces… este es el mar más azul y cristalino que hayan visto. Un día estaba nadando muy plácidamente, cuando veo a lo lejos algo de color naranja con rayitas verdes. Me acerqué muy despacito y para mi sorpresa vi, lo más hermoso que se puedan imaginar.

Un pez chiquito, pero muy bello como mi nombre. Cuando llegué a donde estaba me di cuenta que no se sentía bien, lo abracé y le pregunté qué le había pasado y cómo se llamaba, para mi sorpresa emitía un sonido raro, extraño que yo nunca había escuchado, le volví a preguntar y me hizo el mismo gemido, comprendí entonces que era sordo mudo, le empecé a hablar de frente y despacito y me entendió.

Empezó a mover su boquita y me dijo que tenía una aleta lastimada y que su mamá había ido a buscar ayuda, le dije que me quedaría con él hasta que llegara y se puso muy contento, su nombre era Simón, al cabo de un tiempo, se empezaron a juntar todo tipo de pececitos y Simón les contaba cómo era su vida al ser sordomudo y no poder escuchar a nadie, nadie entendía y el pequeño pez les hizo señas para que se tapasen los oídos para que así lo pudiesen comprender.

También les dio a entender que su mamá le había enseñado todo lo que tenía que hacer para poder tener una vida normal y que todos pudieran jugar con él. – En realidad – prosiguió hablando por señas Simón – todos somos iguales,- solamente que no escucho. Haciéndoles una broma prosiguió: – Como muchos de ustedes, que hacen que no escuchan a su mamá cuando los manda a hacer algo ..ja! ..ja!.. Rieron, los amigos nuevos de Simón

¡Qué lindo ver tantos colores juntos!. Pensó Bella. Era ya la tardecita cuando vino la mamá de Simón, muy nerviosa, porque pensaba que su hijo estaba solo- Se sintió tan emocionada de ver tanta cantidad de amiguitos y todos le decían que Simón era muy dulce y que querían volver a verlo y que le contase, aunque fuere por señas, más historias. Simón se fue con su mamá y papá, quienes se dieron cuenta que su hijo ya está listo para la vida y que le habían enseñado bien para que pudiese desarrollar su inteligencia, y que todos lo entendiesen. Lo abrazaron muy fuerte y se fueron los tres moviendo sus colas.

Bella miró todo el espectáculo, al ver cómo se iban los pececitos con sus diversos y brillantes colores y pensó en qué hermoso era el mar y cuántas cosas uno puede aprender de los demás, como dijo Simón: si sabemos escuchar. ¡Qué día hoy! PD: Queridos amiguitos, espero este cuento les haya gustado y piensen que siempre, vamos a encontrar en la vida alguien a quien tengamos que ayudar.

Y Colorín Colorado




miércoles, 3 de noviembre de 2010

CUENTO LOBATO


EL LIBRO DE LA SELVA. Rudyard Kipling

Un lobo encontró llorando en la selva a un cachorro de hombre que había sido abandonado. Lo llevó a su guardia y la loba lo crió junto con sus lobatos. Lo llamaron Mowgli.

Un día Shere Khan, el temido tigre, se asomó a la guarida y prometió comerse a Mowgli al menor descuido, pues odiaba a los hombres. Akela, el lobo gris, Bagheera, la pantera negra, y Baloo, el sabio oso, enseñaron al niño los secretos de la selva. Y Mowgli aprendió el idioma de los animales, a nadar, correr y trepar.

Una tarde, los monos charlatanes lo raptaron y lo llevaron a la ciudad antigua. Después de una larga pelea, Baloo, Bagheera y Kaa, la pitón, que hipnotizaba con su danza, lo rescataron.

Pasó el tiempo. Un día, el tigre Shere Khan reapareció más fiero que nunca, dispuesto a cumplir su promesa de despedazar al cachorro de hombre. Pero Mowgli ya no era un ser indefenso: mandó a dos manadas de búfalos contra él, y el tigre murió aplastado. Así fue como el cachorro de hombre, junto a su amigo el elefante Hathi, se convirtió en el nuevo rey de la selva.

Todos le respetaban y temían. Una vez invadió la selva una jauría de perros salvajes hambrientos, que mataban a todos los animales que encontraban a su paso. Mowgli los desvió a los dominios del pueblo diminuto, habitado por innumerables abejas que los acribillaron a picotazos.

Y un año más llegó la estación del lenguaje nuevo, la primavera, y Mowgli se encontró por primera vez en su vida solo y triste, y lloró. Descubrió a lo lejos la aldea de los hombres. Vio el humo de las hogueras, oyó los cantos y las risas y sintió un gran deseo de acercarse.

Bagheera, Baloo, Kaa, Akela y Hathi le explicaron que cada uno debe vivir con los de su especie para ser feliz y que, como él era un hombre, debía vivir en la aldea. Le cantaron la canción de la despedida y le dijeron que quizá allí encontraría a su verdadera madre, y quizá..... También encontraría una compañera.

Al acercarse al poblado, Mowgli empezó a ver chicos y chicas como él, y no se sintió tan solo. Para él empezaba una nueva vida, pero nunca olvidaría a sus amigos.

Y Colorín Colorado

Para su desarrollo dentro del Juego Scout y como herramienta pedagógica usa el Libro de las Tierras Vírgenes o Libro de la Selva. La manada está formada por un grupo de chicos y chicas