miércoles, 22 de diciembre de 2010

CUENTO INVISIBLE NAVIDEÑO


BIENES INVISIBLES. Historias de Navidad

Tomás es un chico de siete años que vive con su mamá, una pobre costurera, en su solo cuarto, en una pequeña ciudad del norte de Escocia. La víspera de Navidad, en su cama, el chico espera, ansioso, la venida de Papá Noel. Según la costumbre de su país, ha colocado en la chimenea una gran media de lana, esperando encontrarla, a la mañana siguiente, llena de regalos.

Pero su mamá sabe que no habrá regalos de Navidad para Tomás por su falta de dinero. Para evitar su desilusión, le explica que hay bienes visibles, que se compran con dinero, y bienes invisibles, que no se compran, ni se venden, ni se ven, pero que lo hacen a uno muy feliz: como el cariño de la mamá, por ejemplo. Al día siguiente, Tomás despierta, corre a la chimenea y ve su media vacía. La recoge con emoción y alegría y se la muestra su mamá: "¡Está llena de bienes invisibles!", le dice, y se le ve feliz.

Por la tarde va Tomás al salón parroquial donde se reúnen los chicos, cada cual mostrando orgulloso su regalo. "¿Y a ti, Tomás, qué te ha traído Papá Noel?", le preguntan. Tomás muestra feliz su media vacía: "¡A mí me ha traído bienes invisibles!", contesta. Los chicos se ríen de él. Entre ellos Federico un niño consentido quien tiene el mejor regalo pero no es feliz. Por envidia sus compañeros le hacen burla porque su lindo auto a pedal no tiene marcha atrás, y enfurecido destruye el valioso juguete.

El papá de Federico se aflige, y se pregunta cómo podría darle gusto a su hijo. En eso ve a Tomás sentado en un rincón, feliz con su media vacía. Le pregunta: "¿Que te ha traído Papá Noel?" "A mí bienes invisibles", contesta Tomás ante la sorpresa del papá de Federico, y le explica que no se ven, ni se compran, ni se venden, como el cariño de una mamá.

El papá de Federico comprendió. Los muchos regalos visibles y vistosos no habían logrado la felicidad de su hijo. Tomás había descubierto, gracias a su mamá, el camino a la felicidad.

Y Colorín Colorado




martes, 21 de diciembre de 2010

CUENTO GUÍA NAVIDEÑO


UNA MISIÓN MUY ESPECIAL

Mamá estrella llamó con urgencia a sus 3 hijas, eran tres estrellas brillantes del cielo. Hijas, tengo una misión muy especial para una de vosotras, no puede ir cualquiera, es una misión muy importante, y la estrella que vaya no puede equivocarse; debe saber muy bien el camino, pues si se perdiera sería una catástrofe; debe ser trabajadora y no dormirse, ya que no puede llegar tarde y por supuesto debe realizar el trabajo con alegría pues es la misión más especial que jamás tuvo una estrella.

Yo iré! -dijo la más grande- Soy la mayor y la que más viajes ha hecho, nunca me pierdo aprendo rápido el camino pronto estaré de vuelta para contaros mi aventura. No, iré yo! -dijo la mediana- Soy la más guapa y para una misión tan importante es mejor que yo represente a la familia, así todos quedarán con la boca abierta al verme. Y tú, -dijo mamá estrella mirando a la más pequeña- ¿es que tú no quieres ir? La estrella más pequeña agacho la cabeza y dijo: Mami, yo soy la más pequeña, apenas he viajado, no me conozco el cielo, puedo perderme y estropearlo todo, tampoco soy la más guapa, igual cuando llegue, se ríen de mí.

Mamá estrella se quedó un minuto pensando.... ¡Cerrar los ojos! - les ordenó.- ¡¡Ahora mirar con el corazón!! ¿Qué veis? Yo veo el camino por el que tengo que ir, es un camino largo pero pronto estaré de vuelta -dijo la mayor.- Yo veo a mis amigas y hermanas felicitándome por lo bien que he hecho la misión -dijo la mediana-

Yo veo un niño -dijo la pequeña- un niño muy lindo que acaba de nacer. Entonces mamá estrella sonrió satisfecha. ¡Irás tu! -dijo señalando a la pequeña-. ¡Yo! ¿Estás segura? ¡Sí! - solo tienes que cerrar los ojos y ver con el corazón, él te guiará y se enseñará el camino, el te dirá como llegar, se animará para que continúes y te dará la alegría que necesitas para hacerlo muy bien.

Porque solo un corazón humilde y generoso como el tuyo puede hacerlo. Y así fue como mamá estrella envió a su hija pequeña a cumplir con la misión más especial que jamás tuvo una estrella.
¿Sabes qué misión fue?..La de guiar a los tres reyes magos hacia el portal de Belén, donde nació el Niño Dios.

Y Colorín Colorado



domingo, 19 de diciembre de 2010

CUENTO BLOGUERO


BLOG DE NAVIDAD. Adaptación Tita.

Yo quiero en esta navidad, poder armar un árbol dentro de mi corazón y colgar en él, en lugar de regalos y adornos, los Blog de mis más queridos amigos, a quienes admiro y quiero, los que acarician mi alma, y me animan con sus comentarios, los antiguos y los más recientes, los que leo todos los días, los que siempre recuerdo, los que me aportan para superar momentos difíciles, y los que me hacen intensamente feliz!, los blog que conozco profundamente y aquellos que conozco poco, mis amigos humildes y mis amigos importantes, los que me enseñan valiosas enseñanzas y los que tal vez un poquito aprendieron de mi, quiero que éste árbol tenga raíces profundas y fuertes! para que los blog de mis amigos, nunca jamás sean arrancados de mi corazón, y que sus ramas se extiendan gigantes! para colgar nuevos nombres que venidos de todas partes se junten con los existentes, un árbol de sombra agradable, para que nuestra amistad, amor confianza y cariño sea un momento de reposo en la lucha diaria de la vida, quiero que el espíritu de la navidad haga de cada deseo la más hermosa flor! de cada lágrima una sonrisa! de cada dolor la más brillante estrella! y de cada corazón una dulce y tierna morada para recibir al Niño Dios…

Adornos de honran y embellecen mi árbol:

Arcoiris - Sentimiento plateado - Gotas.. de Lluvia - HACIA LOS LIMITES DEL TIEMPO - **La Soledad Sonora** - TalVezQuiseDecir - * EL REINO DE SEDA * - FILOSOFIA Y MAS...® - Impresiones - El amor está en el aire... - El País.. de los Bosques - MIS CYBER AMIGOS - Luz de Amor - Mi baúl de cuentos - VIVENCIAS - La clase de tercero - Los cuentos de Nati - Maysu - ♥ Corazones con esperanza ♥ - Matilda - Lectores Inquietos - Ni Nut - Tras los cristales - Mágicas Diosas - Flores en Azul - BENIDORIAM - Pedacitos de mi vida - Estrellas Viajeras - Blog de Lorena Machuca W: Periodismo de opinión, cuentos y más - Cuentos de Tihada (Literatura Infantil y Juvenil) - CARRO DE TRIUNFO - ¸.•*Un Mundo Animal*•.¸ - LA LUZ DE MIS ANGELES - Había una vez...Norma te cuenta... - Tu locura... te hace dulce - Educador@s del Mundo - El Blog de Rincones del Jardín - CARIBANÍA PLANETARIA, el Caribe en la mente y el corazón. - CRÓNICAS DEL BASURERO USURERO - Juani maestra infantil - La Ciencia de la Naturaleza - buscando, a veces somos... - pais magico - plumas al viento - ! EL VIAJE DE LA VIDA - Arcangeles de Cristal.

Entonces hoy todos ustedes reciben de Cuentos Empitucados una tarjetas que los “distingue” como Blog con Espíritu Navideño, y un vídeo con un cuento narrado por mi, sobre mi deseo más ferviente para cada autor y al final del mismo una foto mía para que me conozcan, la foto es en Medellín la ciudad de la eterna primavera. Por su puesto todo hoy es para que se lo lleven!

Y Colorín Colorado este cuento ha empezado.



viernes, 17 de diciembre de 2010

CUENTO HUMILDEMENTE BRILLANTE


LA PEQUEÑA ESTRELLA DE NAVIDAD. Pedro Pablo Sacristan

De entre todas las estrellas que brillan en el cielo, siempre había existido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas y estrellas del cielo la contemplaban con admiración, y se preguntaban cuál sería la importante misión que debía cumplir. Y lo mismo hacía la estrella, consciente de su incomparable belleza.

Las dudas se acabaron cuando un grupo de ángeles fue a buscar a la gran estrella: Corre, Ha llegado tu momento, el Señor te llama para encargarte una importante misión. Y ella acudió tan rápido como pudo para enterarse de que debía indicar el lugar en que ocurriría el suceso más importante de la historia. La estrella se llenó de orgullo, se vistió con sus mejores brillos, y se dispuso a seguir a los ángeles que le indicarían el lugar. Brillaba con tal fuerza y belleza, que podía ser vista desde todos los lugares de la tierra, y hasta un grupo de sabios decidió seguirla, sabedores de que debía indicar algo importante. Durante días la estrella siguió a los ángeles, indicando el camino, ansiosa por descubrir cómo sería el lugar que iba a iluminar. Pero cuando los ángeles se pararon, y con gran alegría dijeron “Aquí es”, la estrella no lo podía creer. No había ni palacios, ni castillos, ni mansiones, ni oro ni joyas, Sólo un pequeño establo medio abandonado, sucio y maloliente. ¡Ah, no! ¡Eso no! ¡Yo no puedo desperdiciar mi brillo y mi belleza alumbrando un lugar como éste! ¡Yo nací para algo más grande!

Y aunque los ángeles trataron de calmarla, la furia de la estrella creció y creció, y llegó a juntar tanta soberbia y orgullo en su interior, que comenzó a arder. Y así se consumió en sí misma, desapareciendo. ¡Menudo problema! Tan sólo faltaban unos días para el gran momento, y se habían quedado sin estrella. Los ángeles, presas del pánico, corrieron al Cielo a contar a Dios lo que había ocurrido. Éste, después de meditar durante un momento, les dijo: Buscad y llamad entonces a la más pequeña, a la más humilde y alegre de todas las estrellas que encontréis.

Sorprendidos por el mandato, pero sin dudarlo, porque el Señor solía hacer esas cosas, los ángeles volaron por los cielos en busca de la más diminuta y alegre de las estrellas. Era una estrella pequeñísima, tan pequeña como un granito de arena. Se sabía tan poca cosa, que no daba ninguna importancia a su brillo, y dedicaba todo el tiempo a reír y charlar con sus amigas las estrellas más grandes. Cuando llegó ante el Señor, este le dijo: La estrella más perfecta de la creación, la más maravillosa y brillante, me ha fallado por su soberbia. He pensado que tú, la más humilde y alegre de todas las estrellas, serías la indicada para ocupar su lugar y alumbrar el hecho más importante de la historia: el nacimiento del Niño Dios en Belén.

Tanta emoción llenó a nuestra estrellita, y tanta alegría sintió, que ya había llegado a Belén tras los ángeles cuando se dio cuenta de que su brillo era insignificante y que, por más que lo intentara, no era capaz de brillar mucho más que una luciérnaga. “Claro”, se dijo. “Pero cómo no lo habré pensado antes de aceptar el encargo. ¡Si soy la estrella más pequeña! Es totalmente imposible que yo pueda hacerlo tan bien como aquella gran estrella brillante... ¡Que pena! Mira que ir a desaprovechar una ocasión que envidiarían todas las estrellas del mundo...”.

Entonces pensó de nuevo “todas las estrellas del mundo”. ¡Seguro que estarían encantadas de participar en algo así! Y sin dudarlo, surcó los cielos con un mensaje para todas sus amigas: "El 25 de diciembre, a medianoche, quiero compartir con vosotras la mayor gloria que puede haber para una estrella: ¡alumbrar el nacimiento de Dios! Os espero en el pueblecito de Belén, junto a un pequeño establo."

Y efectivamente, ninguna de las estrellas rechazó tan generosa invitación. Y tantas y tantas estrellas se juntaron, que entre todas formaron la Estrella de Navidad más bella que se haya visto nunca, aunque a nuestra estrellita ni siquiera se la distinguía entre tanto brillo. Y encantado por su excelente servicio, y en premio por su humildad y generosidad, Dios convirtió a la pequeña mensajera en una preciosa estrella fugaz, y le dio el don de conceder deseos cada vez que alguien viera su bellísima estela brillar en el cielo.

Y Colorín Colorado



martes, 14 de diciembre de 2010

CUENTO VIAJERO


UN VIAJE INCREÍBLE

Carlos, era un ratón que vivía en la punta de un cerro, trabajaba día y noche para limpiar el polvo a una bota que hace años atrás le había regalado su amigo, el viejito Michel.

Era su costumbre pasar las navidades con esa bota, y como faltaba poco para las fiestas, estaba limpiándola, cuando escuchó que golpeaban su puerta. ¡Era su amigo Michel, que venía del pueblo!

Se le veía muy cansado, por lo que se sentó a descansar. Michel había subido caminando hasta la punta del cerro para invitar a Carlos a pasar la Navidad en su casa porque pensaba que su amigo se sentiría solo en Navidad, había tardado en su viaje más de los que debía, sabía que para subir a la punta del cerro tenía que caminar nueve días, pero…debido a lo resbaloso del pasto, había tardado el doble.

Michel se encontraba cansado y triste porque faltaban solo tres días para la Navidad. Sabía que era imposible estar de vuelta con su familia para ese día.
Carlos, preocupado, pensaba y pensaba en cómo poder ayudar a su amigo. ¡Y planeó un viaje increíble!

Y fue así que, con voluntad y amistad, Carlos y Michel celebraron juntos la Navidad. Carlos con su bota, y Michel con su familia.

Y Colorín Colorado




lunes, 13 de diciembre de 2010

CUENTO ENANITO


LOS ENANITOS MÁGICOS. Hermanos Grimm

Erase una vez un zapatero tan pobre que apenas tenía material para fabricar un par de zapatos. Una noche cortó el cuero y se fue a dormir arrastrando los pies, pues sabía que con eso no tendría suficiente para alimentarse él y su amada esposa. Cuál fue su sorpresa cuando a la mañana siguiente el cuero se había transformado en unos lindos zapatos, sin ningún tipo de tara ni defecto. En ese mismo instante, entró un buen hombre y pagó el doble del precio por esos zapatos tan bien hechos.
Lo mismo sucedió los días siguientes; el zapatero dejaba el material encima de la mesa cada noche y amanecía con un sinfín de variedad de zapatos que lo llevaron a hacerse rico y famoso.

Un día cercano a Navidad su esposa le instó para que se quedaran en vela toda la noche y averiguar qué era lo que estaba pasando. Y así hicieron: escondiéndose detrás de las ropas del armario vieron cómo a partir de las doce aparecían unos traviesos enanitos desnudos que se ponían a trabajar con gran agilidad y destreza hasta que terminaban y se iban.

Visto esto, la mujer le dijo a su esposo que debían agradecerles de alguna manera todo lo que habían hecho por ellos y decidió hacerles ropa a su medida, junto con un gorro y unos zapatos.

A la noche siguiente los enanitos volvieron al taller y encima de la mesa no encontraron el material como siempre, sino una ropa perfectamente doblada. Los enanitos manifestaron su alegría dando saltos y poniéndose a cantar, después se pusieron los vestidos y se marcharon bailando. Nunca más se supo de ellos.

Y Colorín Colorado




domingo, 12 de diciembre de 2010

CUENTO CHOCOLATOSO



EL ANGELITO NEGRO

DUBA, es un ángel negro que ha llegado hace muy poco al cielo. Se acerca una fecha muy señalada y necesitan un voluntario para viajar hasta la tierra, él se ofrece para llevar a cabo una delicada misión. Duba, había nacido poco antes de que una banda de ladrones de ganado atacara el poblado, el ataque duró sólo unos minutos, pero fue tan despiadado y cruel que ninguno de los habitantes de aquel poblado logró salvar la vida.
Ya en el cielo, Duba oía hablar a los ángeles de las bonitas experiencias vividas en la tierra cuando realizaban misiones especiales, él, siempre al margen y silencioso, intentaba imaginar la belleza de la tierra, la generosidad y la cordialidad de sus gentes. Pero sus intentos eran vanos, lo único que podía recordar era la sonrisa de su madre al verla por primera vez, Duba, pensaba que era injusto lo que le había ocurrido, merecía otra oportunidad para sentirse vivo y descubrir los encantos y las maravillas de la tierra. Un día en el cielo se estaba buscando un voluntario para ir a la tierra y guiar a los Reyes magos desde Oriente hasta la ciudad de Belén, iba a nacer un niño muy especial y sin dudarlo ni un momento, Duba, se ofreció como voluntario.

Los demás ángeles se rieron de él, era pequeñín, no sabía cabalgar sobre las estrellas, no conocía ninguna de las lenguas terrestres y además era calvito, le llamaban “Chocolatín” debido al color de su piel. Pero.. Dios-padre, que ve con los ojos del corazón, no dudó en elegir a Duba. El momento llegó. Se subió a una estrella y descendió hasta la tierra, cuando ya estaba acercándose a su destino, la estrella se paró de repente, el parón fue tan brusco que Duba cayó en picada, ya contaba con un doloroso aterrizaje, pero la suerte de los principiantes.

Fue a hacer sobre el lomo suave de una oveja, los pastores se acercaron con mucha precaución, se aproximaron tanto que Duba podía sentir el calor de su aliento; recuperado del susto y medio tartamudeando les dijo: Queridos Reyes Magos, debéis ir a Belén y adorar al niño que ha nacido, es el Hijo de Dios, la estrella que allí veis, os guiará. El pánico se apoderó de los pastores, ni eran reyes ni magos, pensaban huir corriendo, pero en ese momento algo les dejó fuera de sí.

Los ángeles del cielo comenzaron a cantar: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad." Aquel canto convirtió su miedo en alegría y confianza, el temblor de sus rodillas cesó, sin pensarlo recogieron sus cosas, cargaron a Duba en sus hombros y se dirigieron a Belén siguiendo el rastro de la estrella. Cuando la estrella se detuvo, vieron en un portal a José y María con su hijito. Los pastores descargaron sus fardos y les ofrecieron pan, leche y suaves pieles para arropar al niño. Duba se emocionó viendo la generosidad de los pastores y la escena que contemplaban sus ojos, pero cuando más ensimismado estaba, un hilo fino y casi invisible le cosquilleó la nariz, Duba lo agarró, era tan suave y delicado como el hilo de una telaraña, pero era lo suficientemente fuerte como para elevarlo de nuevo a las alturas.
De regreso al cielo, temía que Dios-Padre le regañase por haber confundido a los pastores con los Reyes Magos, pero su temor era infundado, ya que un ángel experimentado había guiado a los Reyes Magos hasta Belén. Y cuentan las crónicas celestiales que cuando los pastores llegaron al cielo, lo primero que hicieron fue preguntar por el angelito que les había confundido con los Reyes magos, gracias a su error, ellos habían sido los primeros en adorar al Niño y en ofrecerle sus humildes regalos, se sentían tan agradecidos y orgullosos, que cuando vieron a Duba le abrazaron con gran alegría y le dijeron: Gracias a ti hemos comprobado que los más pobres y humildes para los hombres son los privilegiados para el Padre y se fundieron en un fuerte abrazo.

Y Colorín Colorado