martes, 23 de septiembre de 2014

CUENTO EMBRUJADO

LA BRUJA Y LOS CABEZONES. Autor: Khaverah

La bruja Cabezona y su familia estaban muy enfadados porque les habían echado del pueblo y su escoba había perdido sus poderes mágicos. Para poder recuperarlos preparó una poción con patas de araña, escupitajos de escorpión, caca de vaca, cucarachas molidas y cabezones.

Todo lo removió una y otra vez con su escoba hasta que hirvió haciendo “flup, flup, flup”. Toda la familia se deleitó oliendo y untándose el ungüento por todo el cuerpo; cuando se les secó ni se lavaron ni nada. Se vistieron con ropas sucias y horrorosas y se fueron al pueblo: Todo el mundo huía por la peste que soltaban.

-“¡Ja ja ja ja jaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Ahora los convertiremos a todos en nuestros criados y nos haremos los dueños de todoooooo, ja ja ja jaaaaaaaaaa!” Pero no habían contado con los niños y las niñas super valientes; con una pinza en la nariz corrieron a reunirse en su refugio secreto y allí trazaron un buen plan:
-“Como los Cabezones son unos guarros, saldremos como soldados y tocaremos la música de la lluvia. Así se mojarán y ese olor tan asqueroso desaparecerá, y su poder también porque no soportan la limpieza ni la alegría”.

-“¡Eso, eso, y ya nunca volverán por aquí!” La bruja y sus secuaces se habían dirigido al Banco para apoderarse de todo el dinero; ese fue el momento que aprovecharon nuestros amigos y, en el momento de salir, una lluvia les cayó encima.

-“¡Grrrrr, grrrr, os haremos papillaaa!”,decía la bruja. Pero el agua limpia les quitó todos sus poderes y empezaron a encogerse y hacerse cada vez más y más pequeños. Corrieron arrastrándose como gusanos mientras los niños y las niñas les perseguían: -“¡Fuera de aquí, Cabezones, y no volváis nuncaaaa!”

El olor a flores volvió al pueblo, todo el mundo salió de su casa y se abrazaron felices.

Y colorín colorado.. .

domingo, 14 de septiembre de 2014

CUENTO BALLENERO

EL REINO DE LAS BALLENAS.  Pancho Aquino

Cuenta la leyenda que en un lugar lejano e inaccesible vivía la manada de ballenas más grande del mundo. Como todas las ballenas, nadaban y cazaban en mar abierto, pero su refugio secreto estaba en el centro de un círculo de islas, que tenía una única salida al mar. En su interior las aguas se mantenían serenas y eran ideales para el descanso y el cuidado de las crías. Dentro del grupo había un ballenato que, a pesar de su juventud. se destacaba por su valentía y destreza. Con inteligencia y picardía era capaz de resolver los problemas más difíciles y salir siempre triunfante. Era el mejor nadador, el que saltaba más alto y el más divertido.

Los mayores lo querían y respetaban. La manada vivía en paz y armonía hasta el día en que un delfín amigo trajo una noticia aterradora: un barco ballenero exploraba la zona, siguiendo la leyenda del reino de las ballenas, estaba anclado a unas pocas millas y habían enviado un bote en busca de la manada. Nerviosas y asustadas, las ballenas más viejas quisieron salir al mar abierto para sacrificarse, otras propusieron abandonar el lugar y alejarse hacia zonas más frías, todas hablaban al mismo tiempo, sin ponerse de acuerdo, entonces el joven ballenato dijo con fuerza: "No tengan miedo y no se muevan de aquí. Volveré pronto y todo seguirá como hasta hoy”. 

Dicho esto tomó la salida a gran velocidad y al avistar el bote de los cazadores hizo una pirueta en el aire para que lo vieran. Los hombres entusiasmados comenzaron a seguirlo, seguros de que los guiaría hasta al refugio escondido.

Pero el ballenato tenía otros planes. Jugando y saltando los fue llevando por otro camino, internándose en una zona de peligrosos arrecifes, donde el bote no tardó en naufragar.

Gracias a los salvavidas los pescadores flotaban en las heladas aguas pero estaban seguros de que su fin estaba próximo, cuando el ballenato se les acercó y les permitió que subieran a su lomo y nadando cuidadosamente los llevó de regreso al barco.

Era casi de noche cuando llegaron. Desde la cubierta los compañeros aplaudían el regreso, incrédulos ante el rescate de la ballena salvadora. Entonces el ballenato se sumergió y desapareció en las profundidades del mar.

Un tiempo después volvió el delfín trayendo noticias: los cazadores rescatados habían informado que no se avistaban ballenas en la zona, que los arrecifes hacían imposible la navegación y que estaban convencidos de que la leyenda del refugio secreto no era más que un cuento. Dijeron también que las ballenas eran los animales más buenos y cariñosos que habían conocido y que jamás volverían a cazarlas.

Así fue que nunca más hombre alguno se acercó al reino de las ballenas, que siguen viviendo felices, en su mundo de paz y armonía.

Y Colorín Colorado

sábado, 6 de septiembre de 2014

CUENTO DADIVOSO

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE. Pedro Pablo Sacristán

Hubo una vez en un lugar una época de muchísima sequía y hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas."Son mágicas, y serán aún más mágicas si sabes usarlas" El conejito se moría de hambre, pero decidió no morder las ramitas pensando en darles buen uso.

Al volver a casa, encontró una ovejita muy viejita y pobre que casi no podía caminar."Dame algo, por favor", le dijo. El conejito no tenía nada salvo las ramitas, pero como eran mágicas se resistía a dárselas. Sin embargó, recordó como sus padres le enseñaron desde pequeño a compartirlo todo, así que sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja. Al instante, la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió contrariado y contento a la vez, pensando que había dejado escapar una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con un pato ciego y un gallo cojo, de forma que al llegar a su casa sólo le quedaba una de las ramitas.

Al llegar a casa, contó la historia y su encuentro con el mago a sus papás, que se mostraron muy orgullosos por su comportamiento. Y cuando iba a sacar la ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.


En ese momento apareció el mago con gran estruendo, y preguntó al conejito ¿Dónde están las ramitas mágicas que te entregué? ¿Qué es lo que has hecho con ellas? El conejito se asustó y comenzó a excusarse, pero el mago le cortó diciendo ¿No te dije que si las usabas bien serían más mágicas?. ¡Pues sal fuera y mira lo que has hecho! Y el conejito salió temblando de su casa para descubrir que a partir de sus ramitas, ¡¡todos los campos de alrededor se habían convertido en una maravillosa granja llena de agua y comida para todos los animales!!

Y el conejito se sintió muy contento por haber obrado bien, y porque la magia de su generosidad hubiera devuelto la alegría a todos.


Y Colorín Colorado

sábado, 30 de agosto de 2014

CUENTO MUDO

EL CUENTO QUE JAMAS SERÁ CONTADO. Bucanerita

Las nubes estaban muy alborotadas, brillaban con gris intenso, no eran los mejores días para navegar. Arribó a la isla más cercana y allí decidió descansar. Con la cabeza en las rodillas recreaba su corta vida, no eran los mejores momentos.

Algo rozó su pelo, era ligero como una rama, pero no, no había nadie. Se levanto perezosamente, se sentía melancólica, una melancolía sin sentido, nada había llenado su vida. Echó a andar, despacio, pensativa?.A lo lejos algo relucía, algo la arrastraba sin proponérselo. Entre las ramas encontró un tesoro, ¡¡¡ era increíble!!! No lo había buscado, ¿por qué encontrarlo? Lo cogió lo acarició y se dirigió al barco con prisa, quería guardarlo. Ella no conocía tesoros, siempre viajaba sola surcando los mares.

Cogió el rumbo hacia la isla de los sueños, allí lo escondería donde nadie lo pudiera encontrar. ¿Se sentía feliz? Junto al tesoro encontró el mapa, se tumbó bajo una palmera, iba a revisar su contenido. ¡Increíble! ese tesoro había pertenecido a una princesa?.

Abandonó la isla de los sueños y navegó hacia su tierra. Al llegar a casa buscó entre sus libros, debería encontrar esa historia. Una vez el libro entre las manos, empezó a leer sin detenerse. ¡¡¡Qué bella historia!!!!! Su corazón soñaba siempre con el amor, ella aun no lo había encontrado. Quiso ver ese tesoro, lo guardaría en la isla hasta que la princesa lo reclamara. No quiso pararse a descansar, volvió a embarcar hasta llegar a él. Su sorpresa fue grande, no se dejaba encontrar, parecía un tesoro embrujado. Sabía donde lo había guardado, pero?.

Estando escribiendo este cuento apareció el hombre de mis sueños. Lo interrumpí llena de felicidad. No llegaron esas palabras que anhelaba mi alma, fue un adiós???

Este cuento queda interrumpido. Habrá muchos cuentos, pero este jamás podrá ser contado. Habrá muchos grandes amores, pero este gran amor lo cortaron de raíz sin haber casi empezado.

Habrá bucaneros que surcarán los mares, pero ya nadie podrá abominar de la Fantasía. 

Y Colorín Colorado…

sábado, 23 de agosto de 2014

CUENTO DE CUMPLEAÑOS

HADA DEL CUMPLEAÑOS

Hace muchos años un muchacho se enamoró de una bella joven, pero al pedirla en matrimonio, ésta le dijo que su hada madrina le había puesto una condición: se casaría con quien fuera capaz de hacer un agujero en el agua. Eso es imposible! -dijo el joven. -Mi hada madrina me ha asegurado que quien de verdad me ame, lo logrará.

El enamorado pensó y pensó y anduvo por muchos lugares en busca de una solución. Hasta que llegó a las tierras frías del norte y al ver un lago que estaba helado comprendió que ahí se podía hacer un agujero en el agua. Gracias a eso se casó con su amada y fueron muy felices.

Desde entonces el hada madrina se aparece en los sueños de todos los niños y niñas que cumplen años en esa noche mágica anterior al día de la celebración. Pero como a estos enamorados, también pondrá una prueba que habrá que cumplir.

¡FELICIDADES! A Andrés Fernando mi bebé adorado y a todos los que lo celebráis en  agosto.

Y Colorín Colorado

viernes, 15 de agosto de 2014

CUENTO CEGATÓN

EL BÚHO GAFITAS. Cuentos y más Cuentos


Asomaba la cabecita, desde su casita en el tronco del árbol un búho con una carita muy divertida. Trabajaba durante la noche dando las horas como si fuera un reloj para que los animalitos del bosque supieran que hora era en cada momento.

Su gran ilusión era salir de su casa durante el día, pero sus ojitos no veían bien y tenía que conformarse con salir de noche y abrir sus grandes ojazos que brillaban en la oscuridad.

Siempre me dicen que soy afortunado por tener esos ojos tan grandotes, decía el búho, pero no saben -añadía- que aunque son tan llamativos, no veo las cosas tan claras y lindas como la gente las ve.

Salía durante la mañana pero a pocos metros se caía, y siempre decía: Otro tropezón, otro tropezón, pero no me importa, sólo quiero ver el sol, muy preocupado llamó a su amiga la ardilla Felisa, que vivía en un árbol cerca del suyo, ¡Felisa, Felisa, ven un momentito por favor! tengo un problema y como tu tienes fama de lista, tal vez puedas echarme una mano.

¿Qué te ocurre búho?, preguntó la ardilla Felisa, tengo que salir de día, quiero ver los animalitos que juegan durante la mañana y ver el lindo color del cielo cuando se pone el sol, quiero ver corretear a los conejos, y pegar brincos a los saltamontes y también como dan saltitos los pequeños pajarillos de mi árbol, tengo la solución, dijo la ardilla.

Iremos al conejo oculista y te pondrá unas gafas especiales para ver durante el día, el búho estaba muy guapo con sus nuevas gafas, y así se cumplió su sueño, paseaba y paseaba y tanto salía durante el día, que al llegar la noche se quedaba dormido y sus amigos le decían: Búho, no te duermas, que tienes que dar las horas.

Después de muchos días se dio cuenta de que debía utilizar su tiempo mejor y decidió dormir algunas horas durante el día, así cumplía su deseo y por las noches no se dormía durante su trabajo.

Y Colorín Colorado

jueves, 7 de agosto de 2014

CUENTO DORMILÓN

BUSCANDO UN SUEÑO. César. Cuentos Infantiles

Una niña tenía mucho sueño. Estaba en el campo, donde había yerbas y florecitas silvestres. Tenía tanto sueño que se acostó en el suelo... pero no se pudo dormir, porque le picaban las piedritas.

Y se fue caminando hasta la orilla de un rio, donde había arena suave y blanda. Como tenía mucho sueño, se acostó a dormir, pero no pudo dormir porque le picaron las hormigas.

Quiso mojarse la cara para quedarse despierta. El agua estaba tan sabrosa que se metió a nadar...y flotando boca arriba, en su cama de agua, le dio tanto sueño que se quiso dormir… pero no pudo porque los pececitos le hicieron cosquillas. El baño le había dado más sueño, así que se fue buscando un lugar donde dormir.

Entre dos árboles, encontró una cuevita oscura… ¡Qué linda oscuridad para descansar los ojos cargados de sueño! Se dijo a sí misma. Se acomodó en la cuevita oscura y cerró sus ojos para dormir. Pero no pudo, porque un osito le hizo cosquillas con su nariz.

Se levantó la niña y llegó hasta su casa. Allí su mamá la llevó a la camita, la tapó con su cobija y le contó este cuento para dormir.

Y Colorín Colorado